viernes, 24 de enero de 2014

Lo de los pelos

Estoy viendo a mucha gente escandalizada por lo que ha dicho Cameron Díaz sobre la depilación integral del vello púbico. Y a la vez hay como una confusión de que si las feministas te obligan a dejarte los pelos y estar montones de fea. Y claro, a dónde vamos a llegar. De que si quieren que vayas por ahí con el sobaco peludo y oliendo fatal de mal.

Y yo me pregunto: Estáis todas tontas del culo? 

Osea, décadas quejándonos de que coñazo depilarse, de no irte a la cama con un tio aunque te apetezca porque estás más peluda que un ornitorrinco, de no ir a la playa si no te han avisado con antelación o de depilarte corriendo para ir y luego tener la piel en carne viva al contacto con el agua salada, de que algún graciosete te diga que tienes bigote y ya te amargue el día porque NO DEBERÍAS TENER BIGOTE MALDITA CERDA AMORFA...y cuando POR FIN la sociedad empieza a cuestionarse el por qué de tanta chorrada, cuando por fin alguien tiene el valor de plantarse y decir: SOY UNA PERSONA, SOY UN SER HUMANO, SOY UNA MUJER ADULTA Y ME SALEN PELOS Y SI TE MOLESTA, TE JODES, os aterrorizais porque no os va a querer vuestro novio, o qué?

Hasta dónde yo tengo entendido, no va a ser decreto ley no depilarse. Aquí, de lo que se trata, es de que aunque lleves el sobaco peludo, las piernas peludas, y el matojo frondoso, te sigan considerando una persona igualmente válida. Que nadie considera menos a una mujer que no va depilada? Ahm...entonces nunca has oído un chiste sobre portuguesas. Ni ningún hombre te ha dicho que a ver si te depilas o ha hecho un chiste a costa de tus pelos...? Pues a mí si. Cierto que mis parejas nunca han sido talibanes de la depilación, les daba más bien igual, pero otros tios si me han hecho chistes o les he oído hacerlos. O en revistas como la cuore o en programas de estos de cotilleo. He llegado incluso a leer/escuchar que qué guarra fulanita o menganita por no ir depilada. Entonces, cuál es exactamente el problema de que alguien se esté tomando la molestia de hacerte más libre, de darte más opciones? No te están diciendo que no te depiles, te están diciendo que puedes dejar de hacerlo SI QUIERES. Que no es una obligación. Que tu valía no está en tu fisico.Y para que no se quede solo en teoría, ellas están dejando de hacerlo. Para que se vean los pelos. Para que se vea que no pasa nada por tenerlos. Que están ahí por algo, que salen solos! Que no eres menos persona por ello, ni guarra, ni descuidada, ni nada.

Los tios están empezando a depilarse, si. Pero nadie les dice nada ni les mira las piernas con repelús si no lo están. Tú, mujer, no eres menos. Aceptalo. Intégralo en tu ADN.

Yo me depilo. Menos que antes. Lo justo para gustarme a mí. Pero el alivio que siento al pensar que si dejara de hacerlo no pasaría nada...no tiene precio.

jueves, 24 de octubre de 2013

La realidad

Hoy he tenido un enfrentamiento frontal con mi pasado. He visto a alguien que nunca había visto pero que estuvo de manera casi constante en mi pensamiento. Y me ha saltado de repente a la cara y me ha dejado en shock. Porque para mí siempre fue ese ente presente en mi vida pero a la vez abstracto y borroso. Y de repente es una persona con cara.
 Y claro, como estoy tan aburrida empiezo a pensar y a darle vueltas a las cosas. Es ella remotamente consciente de que había alguien muy lejos teniendo varios pensamiento al día acerca de ella y sintiendo a veces odio, a veces compasión, a veces envidia? Ha sentido eso alguien alguna vez por mí?
 Lo que está claro es que la imaginación es muy cabrona...se inventa lo que no conoce y luego sufre ella misma por las cosas que se inventa...cuando la realidad no es para tanto. Al final es verdad que sufrimos más por lo que no sabemos que por lo que sabemos.
 Así que hoy he deshecho otro nudo más que tenía dentro. Bien por mí.

jueves, 17 de octubre de 2013

Gymkhana

Es curioso como funciona el cerebro del ser humano. O al menos el mío. Como se compartimenta en distintas secciones y todas tienen que estar actualizadas. Alegrías, aficiones, autoecarnio, autoestima, adicciones, preocupaciones. Sobre todo preocupaciones.

Cuando pienso acerca de mis sueños y expectativas sobre la vida siempre llego a la misma conclusión: quiero vivir sin preocupaciones. Sueño con que llegue un día en el que me vaya a la cama y no haya ningún motivo que me impida dormir. Y me descojono porque es probablemente el sueño más imposible de cumplir. Cada vez me doy más cuenta de que la vida no es sino una gymkhana de preocupaciones y que tienes suerte si no te atascas demasiado tiempo en ninguna. Hasta hace nada tenía una continua y permanente preocupación en la cabeza, a todas horas, el mismo pensamiento: y si no termino nunca la carrera? Y si todo esto termina en un gigantesco fracaso? Y seguramente le debo a este pensamiento el haberla acabado. El miedo al fracaso y al ridiculo.

Pero es curioso como justo cuando la estaba acabando me han detectado hipotiroidismo. A veces lo pienso y es que no me lo creo. Cuando consigues librarte de una preocupación aparece otra. Cuando no es mascota del amor que está viejo es que el blog lo tengo abandonado, o que no tengo ropa, o dinero. O mi familia. O no dar la talla y que P descubra que soy un fraude. O la sensación de no formar parte de verdad de la vida de la gente a la que quiero. O la inminencia de la vida real. No sé, de verdad tiene que ser todo tan dificil? Y eso que creo que soy una persona bastante serena en este sentido y muy capaz de meter las cosas que no le gustan en una burbujita y mandarla al universo. Pero aún así tengo siempre esa sensación de estar corriendo delante de un toro que me va a pillar. Esa sensación de "me voy a llevar una hostia pero no sé por dónde".

Muchas veces fantaseo con una vida de vuelta a los orígenes, en una casita pequeña con un huertito. Y vivir de mi huertito, todo el día vestida con ropa cutre, haciendo trueque con lo que necesite. Por lo visto mi madre conoce a una finlandesa que vive así. Se vino de finlandia de viaje, se enamoró de las islas y ahora vive en el quinto pimiento así, a lo hippie. Pero en el fondo sé que una vida así tampoco sería satisfactoria. Porque nunca he tenido que pasar necesidades y soy una chica acostumbrada a los gadgets, a ir al cine, a comer cositas ricas y a tener comodidades. Y a que el universo provea. Porque si algo tengo que concederle es que siempre acaba haciéndolo.

Pero que coñazo todo, no? La vida, que maravillosa y que coñazo a la vez.

martes, 9 de julio de 2013

Lo de los san fermines

Reconozco que los San Fermines nunca me han gustado. Es una fiesta donde se maltratan animales y yo soy profundamente antitaurina y anti cualquier tipo de maltrato animal. Pero estos días hemos estado viendo otra cara, que por cierto, ya hemos visto otros años. La de las tias que se quitan la camiseta y enseñan las peras. Personalmente, desconozco el propósito con el que las enseñan, pero la cuestión es que esta práctica nos han traído un montón de fotos como esta:


La verdad es que este tipo de fotos otros años no me han llamado la atención, porque hasta dónde yo tenía entendido, las chicas lo hacen por propia voluntad. Como una parte más de la fiesta y el desfase. Sin embargo este año he sido por primera vez consciente de lo que en realidad transmiten estas fotos y es a un montón de garrulitos metiendole mano a una chica que seguramente es una desconocida y no les ha dado permiso. De hecho, en la foto que ilustra este post se ve como ya le están hasta quitando los pantalones. El tipico ejemplo del que te da la mano y le coges el sobaco llevado a la más pura literalidad. Pero lo mejor de todo es cuando leo este articulo, y me da por leer los comentarios. Y se me atraganta la bilis y se me hace un nudo en el estómago y los pocos resquicios de inocencia que me quedaban se van por el váter. Porque yo hasta hace nada, no me creía que el machismo fuera un problema tan real como pretendían hacerme ver. Porque yo pensaba que eran exageraciones o casos aislados. Y resulta que no, que un porcentaje increíblemente alto de hombres o mujeres opinan que si te desnudas en una multitud, o si llevas escote, o si vas por una calle oscura, si te violan, o te soban, o te dicen cerdadas, es un poquito (o un muchito) tu culpa. Que lo ibas buscando, vaya. Estos, los que opinan que efectivamente estas chicas están siendo agredidas, porque luego tenemos a los resentidos que opinan que tienen lo que merecen, a los amargados que ven su oportunidad de vengarse ante los rechazos (perdona pero las mujeres no tienen la culpa de que no les gustes) o a los que se piensan que son muy feministas porque creen que la mujer se está divirtiendo.

Estos últimos me hacen especial gracia porque creo que no se enteran de la misa la mitad. Me he dado cuenta de que un montón de tios piensa que el feminismo es follar como las locas. Bueno, puedo entender parte de la confusión porque resulta que una parte del feminismo consiste en que si te apetece follar como una loca puedas hacerlo sin ser juzgada, rechazada, discriminada, etc. Pero nenes, eso no significa que todas lo queramos, o que lo queramos todo el tiempo, o que nuestra mayor ilusión sea ser la más guarra del universo. Al menos no necesariamente. Tampoco somos todas bisexuales, que parece que la idea de un trio con dos tias es bastante habitual entre vosotros y creeis que lo mismo bebemos de la copa peluda que a morro de vuestra botellita y resulta que no. Que no es un tema de dejarse llevar o no. Podeis hacer el ejercicio sobrenatural de pensar si al revés os resultaría tan fácil dejaros llevar y comerle el rabo a un tio solo por satisfacer la fantasía sexual de vuestra chica. Estar liberada sexualmente tampoco implica estar siempre dispuestas a que nos levanten la falda, a que se corran en nuestra cara, nos den por el culo o, como en los san fermines, un montón de desconocidos nos soben las tetas.

No, no creo que ser usada sexualmente sin ningún tipo de control sobre tu cuerpo por tropocientos desconocidos sea una situación a la que muchas mujeres se sometieran voluntariamente. Y no tiene nada que ver con el puritanismo.

 Otra cosa: las actrices porno, son actrices. Sabeis lo que es actuar? Bueno, pues entonces quizás deberíais buscar el manual para follar en otro sitio. Que gemir muy alto no implica disfrutar, mirad a Meg Ryan.

Tras este paréntesis sobre la fantasía generalizada de que la mujer realmente liberada está continuamente lubricada y dispuesta a cualquier tipo de practica, volvemos a los san fermines. He dicho que no sé por qué las chicas se desnudan, supongo que cada una tendrá sus razones. Primero puede que no piensen que le van a meter mano. Segundo porque le apetece lucir sus tetas. Tercero porque quizás le apetece que le toquen las tetas. Cuarto porque va borracha. Quinto porque se lo dijo su horoscopo. Muchisimas razones. Ninguna de estas razones las convierte en putas, las convierte en menos personas, o las convierte en tu propiedad. Tocarle las tetas, apretarselas, arrancarles la ropa si que te convierte a ti en un puto animal. Y oh, querido, creéme, no lo eres. No engañas a nadie. Lo haces plenamente en tus cabales. No sé si alguna de estas chicas disfrutan de que las toquen o no, es cierto. Algunas salen riéndose, otras salen asustadas. La cuestión es que a veces empiezas juegos pensando que te van a respetar y acabas escaldada. Y no tendrías por qué. Porque lo cierto es que todos los seres humanos somos dueños de nuestro cuerpo y de decidir quién, cuándo y cómo nos tocan.

Lo mejor es como acaban estas cosas. Me imagino a los chicos comentandolo luego: "viste que mujer más liberada sexualmente? así da gusto, que maravilla".

O quizás serán más del tipo: "pero que putas son todas" ?

Pero vuestra hermanita que no se quite la camiseta, no? Que las que son buffet libre son solo las de las demás.


lunes, 3 de junio de 2013

Una de resplandior

El otro día fuí al endocrina para hablar de Purrucu. Iba sin cita porque la endocrina considera a Purrucu de vital importancia, sobre todo tras descubrir que quería dominar el mundo.

En fin, que al llegar allí descubrí que en la sala de espera estaban una monja y una vieja (la llamaremos vieja simpática) esperando su cita. Tan tranquilas ellas con sus holas, sus prontos, sus revistas variadas, poniéndose al día con lo más selecto de la sociedad. Yo me senté enfrente de ellas, saqué mi kindle y me puse a leer, sabiendo que aquello iba para rato largo peludo, porque si algo le gusta a mi endocrina, es pegarse el palique con otras señoras de su quinta. A mí me despacha rápido siempre...será que le caigo mal? Le caerá mal Purrucu? Bueno, allí estabamos las tres en perfecta armonía hasta que se abrió la puerta de la calle y entró una tercera vieja (la llamaremos vieja hdp). La vieja hdp caminaba leeeeeento, con pasos hostiles y cara de estar mentalmente perturbada. Yo pensé "jo, esta tiene el tiroides hecho mierda, porque ese caminar es como de estar muy muy muy bajita de ánimos". Cuando llegó a donde estabamos se sentó a mi lado haciendo muchos aspavientos, como para dejar claro que había llegado. Cosa que era muy obvia porque era de esas personas que irradian odio aunque estén calladas y te dan como miedo, porque estás todo el rato esperando una colleja sin que hagas nada. Por supuesto había como mil sitios libres pero eligió sentarse al ladito mío. Que estaba enfrente de la monja y la vieja simpática. Soltó el bolso y se quedó mirando con la boca abierta en un rictus de mucho asco, a lo que yo pensaba que era el infinito. Pasó un rato. Pasó otro rato. Y de repente habló. Despacio su boca se abrió, con una cuidada pausa dramática que hizo que dejaramos kindles, holas y prontos y esperaramos ansiosas su declaración.

- ...Una monja.

Nos miramos las tres.

- ...Pfffff.

Nos volvimos a mirar, flipando.

- No vamos a salir de aquí en la vida.

La monja la miraba con cara de WTF. Yo pensaba en mi resplandior. La vieja simpático se atrevió a responder.

- No, lo que hay dentro es una señora normal.

Ajá. Bien jugado. La monja dijo:

- Yo si que soy monja.
- Es que cuando entra una monja se pone a hablar y a hablar y a hablar y no termina nunca. Porque ella es como de una congregación o algo de eso y no para.

La monja, angelito de dios (nunca mejor dicho) era un encanto e intentó excusarse toda jovial y sonriente ella:

- Ah, lo dice por eso! No mujer, si todo depende de la persona, sabe? Porque yo a veces he venido y había gente dentro y he tenido que esperar muchísimo. Por ejemplo si alguien viene por primera vez, sabe? Porque ella se pega un rato para saber lo que tienes, pesarte, medirte, hacerte pruebas, averiguar que te pasa....sabe? Pero no tiene nada que ver con las monjas!! A mí por ejemplo a veces me despacha muy ráp...
- Mira - llamando por teléfono, pasando de la monja EN SU CARETO- que aquí hay una monja. Si, y ya sabes como se pone ella con las monjas.  Si, muy pesada. Entonces estoy pensando que me da tiempo a ir al ambulatorio mientras. Si, ven a buscarme.

Y así, sin despedirse ni nada, coge y se va, refunfuñando como si las monjas le hubieran robado todo lo hermoso que hay en esta vida, que quizá era íntima de Sor María o algo, vete tú a saber.

- Es que aquí se sabe cuando se entra pero no cuando se sale... (la vieja simpática intentando quitar hierro al asunto)

Total que entra la monja a consulta y la muy perraca se pega lo más grande, la cabrona. Luego pasa la vieja simpática y cuando yo ya estaba pensando que por fin iba a poder entrar con Purrucu vuelvo a sentir esa tensión demoniaca en mi cogote y esos pasos lentos y pesados. SHIT. La vieja hdp vuelve a sentarse a mi lado a pesar de que la sala está VACÍA y de que estoy leyendo concentrada.

- Lo que hay dentro es una monja?
- JODER QUE OBSESIÓN CON LAS MONJAS, AMIGA No.
-...
-...
- Dijo algo de por qué no estaba yo aquí?
- Ajam, alguien está enamorada y celosilla? No.

Se abre la puerta de la consulta y aparece la endocrina:

- Purrucu, pasa. Jo, estás asoplada.

No, encima me insulta a mí la tia.

martes, 14 de mayo de 2013

Cuando debes. O cuando te sale de ahí. Da igual.

Ayer hice una visita a mi abuela porque hacía un par de meses que no iba a verla a la pobrecita. Mi abuela es una señora encantadora de ochentaypico años que ha dedicado su vida a cuidar de los demás. Es una mujer muy fuerte y si hay algo que admiro de ella es lo poco invasiva que es. Mi otra abuela también es una mujer increíble, fuerte y activa, pero si la dejas te organiza la vida. Esta de la que hablo no es así, ella es callada, observadora, y sin embargo siempre sabes, sin ningún tipo de duda, que si de ella depende cualquier cosa que necesites será solucionada al segundo y con la mayor eficacia. Pero sin meterse en tu vida. Nunca sabes lo que está pensando pero yo siempre me siento muy aceptada cuando me mira, es como si ella siempre te viera, a ti, te viera. Ella sabe quien eres. Y te quiere así tal cual.

Sin embargo, reconozco que con ese lado de la familia tengo algunos issues. Basicamente porque son todo lo contrario de lo que es mi abuela. Si, es un misterio. Mi abuela es amor. Mis tios...no es que no sean amor, lo son, pero siempre tengo la sensación de que bien podría ser un pokemon a sus ojos. Cuando hablo con ellos siempre consiguen transmitir algo sobre mí que normalmente no tiene nada que ver con la realidad. Creo que si un día me definieran como rubia no me sorprendería. Es muy curioso, cuando te enfrentas a ese tipo de situaciones. Al principio me ofendía muchísimo. No entendía el por qué de ese afán etiquetador, y me frustraba cada vez más, me daba mucho miedo ir a las reuniones familiares para escuchar cosas que no eran verdad sobre mí. Además resulta que cierto sector de ese lado familiar tiene bastante dinero. Dinero que han conseguido con mucho trabajo y esfuerzo, pero que les hace vivir en un mundo que a mí me parece directamente marciano. Es el típico caso del proletario rico. Resulta que yo gano dinero, mucho dinero. Mejoro mi casa, mejoro mi coche, mejoro la educación de mis hijos, mejoro sus regalos de reyes, mejoro mis ropas y las suyas. Pero...mmm...todo esto lo he conseguido con mi esfuerzo personal, porque me construí de la nada y recuerdo perfectamente el tiempo aquel en el que no podía permitirme estas cosas. Bien, entonces, qué hago con este conflicto moral que subconscientemente tengo? Disfrazo mi vida de NORMALIDAD. Hago unos pequeños ajustes en la realidad, y subo el umbral de manera que yo ya no soy rico, o no soy un privilegiado. Yo soy LO NORMAL. Y el resto de la gente que no está como yo, o no existe, o no ha tenido la iniciativa, o son gente barriobajera, o son gente que no ha sabido aprovechar sus oportunidades. No es que yo lo haya hecho mejor y con suerte me ha salido bien, no. Lo mío es lo normal. Y entonces el día de reyes me siento en mi sillón, y duermo mientras mis sobrinos reciben sus regalos porque mis hijos en mi casa han recibido un coche/un mac/ un bolso de carolina herrera y en casa de sus otros abuelos les han dado mil euros a cada uno de los ocho nietos y todo esto me parece una puta mierda de capitalismo porque ya todo el mundo tiene de todo y se ha perdido el sentido entrañable de las fiestas. Ya.

La cuestión es que este tipo de sentimiento de normalidad ante la riqueza  ha ido "contaminando"  al resto de la familia en cierta manera, y ahora vemos todo desde nuestra superioridad moral de gente normal con BMW. Ojo, a mí que tengan dinero me parece maravilloso. Lo que no entiendo es por qué ese afán en "avergonzarte" de que lo tienes. Porque entonces, el mundo que yo veo cuando me alejo de ti, qué pasa, que es mentira?

Pero me estoy desviando del tema, la cuestión es que ayer hicieron un comentario sobre mi falta de carnet de conducir. Yo comenté de lo más inocentemente que me lo sacaría en cuanto tuviera dinero para hacerlo. Sacarse el carnet de conducir, hasta donde yo sé, no es gratis. Pues al parecer esa revelación resultó ser toda una sorpresa. Me dijeron: Si? Te lo sacarás cuando tengas dinero? Y yo respondí, flipada también: claro... Respuesta: No te da miedo? Yo pensaba que no te lo sacabas porque te daba miedo...

WTF. Miedo. No sé cuando puedo yo haber expresado que me de miedo conducir, que me den miedo los coches, o que me de miedo una cosa tan absurda como pensar en sacarme el carnet. De nuevo me sentí un pokemon. Vamos a ver. Mis padres están divorciados desde hace dos años, están endeudados hasta las cejas, no paran de hablar de dinero, mi hermano estudia en madrid, me siguen pagando la matrícula...y piensas que yo no me saco el carnet porque me da miedo? Vamos, es que de todas las razones por las que no me lo he sacado, si alguna no es, es por miedo. Le dije que al principio, cuando mis padres podían pagarmelo, me había dejado ir y ahora simplemente no podía pagármelo.

Pues resulta que la conversación deriva en "pues ya sabes, que las cosas hay que hacerlas cuando debes, porque luego pasan estas cosas". Me parece una mierda de filosofía. Las cosas no tienen un momento oportuno. Por suerte. Las cosas se pueden hacer cuando quieras hacerlas, y dejarse fluir no es ningún delito. Cada uno tiene sus ritmos. Y ese afán por obsesionarse con los plazos, con agobiarse con el futuro, me parece que trae mucha frustración aparejada. Por qué esa creencia de que cuando nos saltamos un paso ese paso no va a poder hacerse más adelante? Por qué restringirnos a nosotros mismos? De verdad, olvidaos de esas tontadas. Está claro que uno debe ser un poco sensato organizando su vida, pero no hay necesidad ninguna de castigarse con cosas que tienen fácil solución. Y los "deberías haber hecho" no sirven de absolutamente nada. El futuro está hacia delante, no hacia atrás.

jueves, 2 de mayo de 2013

Desquiciada, como concepto

A día de hoy, estoy harta de:

- Windows y sus p*t*s actualizaciones y sobre todo de sus p*t*as configuraciones posteriores. Que digo yo que me podrías preguntar SI QUIERO O PUEDO hacerlas EN ESE MOMENTO EN CONCRETO.
- De hotmail y su conversión a retrasado mental incapaz de abrir un correo en menos de 3 minutos y ochenta clicks y su incapacidad profunda para adjuntar un archivo de manera eficaz. Y ODIO gmail.
- De que el ventilador de mi ordenador se ponga como si estuviera trabajando para la nasa CONTINUAMENTE y vaya más lento que el caballo del malo cuando es relativamente nuevo, lo uso para navegar por internet, y lo tengo más limpito y cuidado que a un bebé (softwarianamente, se entiende). Igual los dos primeros puntos tienen que ver con esto pero sigo enfadada con ellos igual.
- De que el tipo de administración de mi facultad tenga plenty of time de recordarme que pague tasas que ya he pagado, y que me lo recuerde VARIAS VECES, pero no me conteste un mail encantador con dudas urgentes.
- De que llames a alguien, no se pueda poner, se comprometa a llamarte más tarde y NO LO HAGA. Y que esto pase varias veces seguidas. Y no, no me está evitando, basicamente porque no tiene razones para ello, y además hablamos de un tema profesional, no personal.
- De que una profesora me diga que le escriba un mail para mandarme unos apuntes y se lo mande y ella no me responda. Voy a extenderlo a TODOS AQUELLOS PROFESORES QUE PASAN DE CONTESTAR A MIS MAILS.
- De que la hijadeputademiprofesoralahijadeputa (una distinta a la anterior, que no es hijadeputa, solo despistada) me trate como si pretendiera sacarme su asignatura por la cara y como se le ha metido ese maravilloso pensamiento en la cabeza ha decidido que tiene que darme una importante lección moral acerca de cuanto cuestan las cosas y se dedique no solo a tratarme con un paternalismo vomitivo y a putearme sin ningún tipo de disimulo y a hablarme como si me faltara un hervor. Esto me jode especialmente, porque ya tengo una edad y resulta que pago dinero para estar en la universidad, no me tiene que dar ninguna lección moral, y no tiene que tratarme como si tuviera cinco años.
- De que en general, no puedas confiar en la eficacia de absolutamente nadie al que le pides un favor ubersencillo.
- De llevar tres semanas a dieta súper estricta y de haber corrido (cosa que odio profundamente) todos los días exceptuando 4 que estuve con antibióticos y pasé, y que la báscula y la ropa me digan que no he bajado un p*t* gramo. Me jode no por estar a dieta, porque realmente no la llevo mal. Me jode porque hago dieta para ver resultados, no para hacer la monguer. Y si, son tres semanas, no es mucho. Pero ni un gramo, joder? Qué significa? Que puedo estar toda mi vida comiendo esto y mi cuerpo no se va a enterar? Y entonces para qué? Por qué no como normal, entonces? Me hostiliza épicamente.
- De mi madre, que no para de ponerse mi ropa, insinuarme que cuesto mucho dinero, e insinuarme las ganas que tiene de que me pire a vivir con P.
- De la plasta de mascotadeldemonio y su manía escarbatoria que me hace querer agarrarla de las orejas y descubrir si vuela. Tampoco ayuda que después de siete años conmigo siga pensando que me la quiero comer.
- De estar lejos de P.
- De soñar todas las puñeteras noches con gente en la que no pienso de día y que no me apetece que salgan en mis sueños. NO QUIERO SOÑAR CON ELLOS. Ni en solitario ni en combinado. Empiezo todos los días con el pie torcido. Y no son pesadillas, son sueños normales. Pero me canso del monotema.
- De muchos blogueros que no sé para que leo si me hostilizan cantidad.
- De muchos twiteros.
- De perder el tiempo todos los días sin saber ni como ni por qué.
- De que me queden cuatro asignaturas, veinte días para examinarme de la primera y tener un estrés continuo de que no las voy a aprobar.
- De que se me caigan las cosas de las manos SIEMPRE.
- De no tener un puñetero duro y si un millón de gastos.
- De que cuando digo estas cosas me pregunten: "y qué quieres? la vida es así." Como que qué quiero? Pues que no lo sea. Que las cosas salgan bien a la primera y punto. Que no puede ser? Ya, pero me cabreo IGUAL.
- De cualquier tipo de ruido tipo: el estor golpeando por el vientecillo, la puerta de la solana que es metálica y roza con el suelo, el taladro del vecino...
- De la mierda de ducha de esta casa que sale un chorro absurdo y tibio que dan ganas de matar.
- De tener ganas de matar continuamente.
- De que todo el mundo me parezca imbécil. 
- De los "deberías haber hecho...". NO AYUDAS. NO HAY MAQUINAS AL PASADO. Si quieres proponer algo proponlo hacia el futuro. Claro que debería haber hecho blablabla, no lo hice, igual tenía un por qué, igual no, pero seguramente ese pensamiento ya lo he tenido yo.
- De la gente que se te para en medio de tu camino cuando vas por la calle.
- De la gente en general.
- De mi familia, que el resto del tiempo me parece súper guay y ahora me parecen todos super cansinos.

Y podría seguir indefinidamente. Estoy, basicamente, desquiciada. Bloqueada, frustrada, y cabreada con el universo. Aviso, seguramente odie la mayoría de vuestros comentarios. Buscaré cualquier razón para odiarlos. No es personal, os lo prometo.  Simplemente es que estoy llena de odio. Espero que salga en algún momento espontáneamente porque anoche vi Ironman 3 y me ayudó muchísimo pero por desgracia solo hay tres pelis de Ironman. Así que tengo poca droga para muchos días.

martes, 23 de abril de 2013

10 libros importantes para mí


Bien, no suelo hacer reseñas de libros, pero hoy es un día especial para ellos. Leer es uno de mis grandes vicios y placeres. Leo siempre antes de dormir, aunque llegue a las 8 de la mañana a casa después de una marcha loca. Leo para relajarme, leo como ocio. Tengo algunos prejuicios, pero pocos. Mis mayores prejuicios son con la gente que no lee o que se las da de lectora y luego resulta que lee un libro al año o cinco libros a la vez que jamás terminan y cosas de ese estilo. No sé, no me gusta la gente que usa la lectura como una pose. O te gusta o no te gusta. Y si te gusta, lees. No hay más. No existen los "me encanta leer pero es que no tengo tiempo", porque siempre hay tiempo. Entiendo que no haya tiempo para pegarte leyendo toda la tarde pero es que leer no funciona así. No tienes que sentarte y leerte un libro de golpe. Mi kindle va siempre en mi bolso y leo en la guagua, en la consulta del médico, dónde puedo. Leo todos los días y desde que me compré mi reader puedo leer un libro nuevo cada vez que acabo el anterior. Cuando no tenía reader leía igual que ahora, pero a veces tenía que tirar de relecturas o conformarme con lo que encontraba en casa, en la que por suerte siempre hemos sido lectores. Gracias, Papá, gracias, Mamá. Ahora siento eso que Moli describe tan bien de "el libro que me toca leer ahora me llama".  Así que hoy, como homenaje a esa parte en mi vida voy a poner 10 libros que de una u otra manera me han tocado la fibra. 10 libros importantes para mí.

No los he pensado mucho, van a ser los diez primeros que me vengan a la mente, porque reducirlo a 10 es complicado, y o me acuerdo de los clásicos de mi vida o de los últimos que he leído que me han marcado, estoy un poco espesa. Así que es una selección bastante sesgada.

1. Orgullo y prejuicio, Jane Austen. Es probablemente el libro que más veces he leído nunca. Es un clásico entre los clásicos, lo leí super jovencita la primera vez y lo tengo muy desgastado. Pero es taaaaaan bonito, tan divertido, tan tan tan. No entiendo que exista alguien en el mundo que no lo haya leído. De Jane Austen los he leído absolutamente todos, tengo una tía que se encargó de ello durante mi adolescencia, y debo decir que le estoy muy agradecida porque realmente son un disfrute para el cerebro.

2. Anna Karenina, Leo Tolstoi. Durante algunos años mi nick fue Arkadievna. Tanto me impactó este libro. Luego, más tarde, me sentí terriblemente identificada con Anna. Su sacrificio, su pérdida, todo por algo de lo que ni ella misma estaba segura y como sintió poco a poco que le iba saliendo rana. Su desesperación, su dolor, su grandísimo regalo tirado a la basura.

3. Jane Eyre, Charlotte Bronte. Otra vez mi tia. Un regalo de reyes, el que sin ninguna duda consideré regalo estrella de esas navidades. Una edición preciosa, en tapa dura, con un arbol pintado en la portada. Y la historia, con mi adorado señor Rochester y una puerta abierta a la sexidad de los hombre atormentados. Otro libro muy releido.

4. Tenemos que hablar de Kevin, Lionel Shriver. Este lo leí el año pasado. De tanto escuchar a Livia y a Bich hablar de él y tras leer la sinopsis, tenía que leerlo. Y me flipó. Pero flipadísima. El problema de este libro es que no consigo recomendarselo a nadie. Creo que soy demasiado morbosa porque siempre que le cuento la sinopsis a alguien me dicen que qué horror, que sufrimiento. En fin, yo lo disfruté de principio a fin. Kevin. No te podía sacar de la cabeza, Kevin.

5. Las correcciones, Jonathan Franzen. Un molilibro. Moli lo puso tan bien en su blog que lo conseguí y lo leí. Al principio me producía una sensación muy rara, como de estarme inmiscuyendo en la vida de alguien. Y es que este libro, tiene unos personajes tan bien construídos y que te hacen identificarte tanto con ellos aunque sean muy distintos de ti, que acabas sintiendo que estás mirando en un sitio donde no se debería mirar, un sitio tan íntimo que casi parece que les estás espiando. Por otro lado habla de situaciones de la vida con las que me siento plenamente identificada y eso hace que me mucho asco a mi misma. Aún así, me fascinó.

6. El pajaro espino, Colleen McCullough. Este libro es uno de mis mayores placeres culpables. Soy fan, fan, fan, fan de esta historia, me parece de las más románticas que puedan existir. Lloré, y aún lloro cada vez que lo cojo, de puro dramón que es. Pero dramón de esos de llorar con gusto, de ponerte un bol con helado y disfrutar de cada una de las lágrimas y de desear cada vez que lo lees que el padre Ralph tome decisiones diferentes, aunque sabes que son imposibles. Pobre, pobre Meggie.

7.  Mi familia y otros animales, Gerald Durrell. Este libro me recuerda tanto a mi misma. Lo disfruté tanto de principio a fin...ahora mismo, si pudiera elegir estar en algún lugar del mundo, elegiría irme con Gerald a Corfú a pasar una temporadita con él, entre animalitos. Un libro muy tierno y muy divertido.

8. Relatos de lo inesperado, Roald Dahl. Cuando me regalaron este libro, no esperaba para nada encontrar lo que encontré. Yo era más bien pequeña, y estaba acostumbrada a los libros infantiles de Roald Dahl. Y me encantaban. Y claro, me leí estos y no los entendía. Entendía las historias pero Roald tiene una manera de terminarlos que requiere cierta maldad para darte cuenta de lo que ha pasado. Así que entender este libro me llevó un tiempo y un proceso. Recuerdo un día que estaba a mi rollo y de repente se me hizo la primera luz sobre alguno de los relatos. Y tuve que releerlo porque de repente los demás relatos tomaron la forma de acertijos que tenía que descifrar. Muy recomendable.

9. Las ovejas de Glenkill, Leonie Swan. Me partí, sin más. Ovejas detective. Qué más se puede pedir?

10. Lolita, Vladimir Nabokov. Este libro lo leí el año pasado y me traumatizó bastante. Es muy descarado para la época y tan politicamente incorrecto. Es fascinante. Me fascinó, simplemente. Ese enfrentarse directamente con las propias emociones por perversas que sean. Ese recrearse en ellas. Es muy perturbador. "Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta."

Bueno, me han salido unos libros bastante típicos, pero que le vamos a hacer, si eliges 10 importantes pues te salen libros típicos. Llevo tiempo planteándome reseñar algún libro de vez en cuando en el blog. No es mala idea, aunque ya haya saturación de reseñas en la blogosfera. No sé, como siempre, me dejo fluir.

Feliz día del libro!

viernes, 12 de abril de 2013

Buenas noches

Ojalá estuvieras aquí, y me ayudaras a levantarme del sofá, que me tiene atrapada bajo esta manta. Sería como si nada, te irías a lavar los dientes sabiendo que voy a seguirte porque te seguiría al fin del mundo si hace falta, y más cuando no hace falta ir al fin del mundo, solo a tu cama, a nuestra cama. Me lavaría los dientes mucho menos perezosa de lo que voy a hacerlo ahora que no está la promesa de tu cuerpo caliente esperándome bajo las mantas. Me cepillaría el pelo, me haría un moño muy feo y te haría un pase de modelos de pijama desconjuntado, disfrutando de tu sonrisa y de nuestra alegría compartida. Prepararía mi vaso de agua, que solo preparo si duermo contigo porque las costumbres se pegan, encendería mi lamparilla de noche, me sentiría al borde de la cama para colocarlo todo de manera que no pueda tirarlo durante la noche y con algo de suerte disfrutaría en ese momento de una caricia en mi espalda. Por fin decidiría que he saboreado el momento lo suficiente y me metería en la cama, a tu lado, bajo tu consuelo, sobre tu brazo. Levantaría tu camiseta, metería mis manos debajo, te quejarías, me reiría. Y hablaríamos de cosas, pondría voz de tontita, me aprovecharía. Y tú me dejarías porque aprovecharnos el uno del otro es nuestro único deber.

martes, 12 de marzo de 2013

En la mirada de los demás

"Todos somos extraños para nosotros mismos, y si tenemos alguna sensación de quiénes somos, es sólo porque vivimos dentro de la mirada de los demás." Diario de invierno, Paul Auster.


Llevo mucho tiempo queriendo escribir este post y no lo he hecho porque sé que no me va a salir. Pero en fin, voy a intentarlo. Ya he escrito otras veces que durante muchos años pensé que era fea. No solo eso. Pensaba que no era femenina, que no tenía clase, que era antipatica y que estaba gorda. Normalmente lo achaco a que era una adolescente estúpida, pero no creo que fuera solo eso. Creo que en cierta manera era de verdad todas esas cosas porque yo creía que era así. Lo que uno cree siempre es su verdad y una verdad es una verdad aunque sea una verdad inventada. Cuando miro hacia atrás, muchas veces sé que pensaba que no era femenina porque mi madre no paraba de decirme que no lo era. Y como no lo era, dejé de serlo. No es que no me esforzara en ser femenina, es que me esforzaba en no serlo. Al fin y al cabo, esa era yo,¿no? Y cuando te crees que eres así, lo acabas siendo. También me decía que estaba gorda. Desde que tengo uso de razón mi madre no paraba de decirme lo preciosisima que era y que iba a ser modelo. No me entendais mal, ni mi madre es una ogra ni mala ni nada de eso. Simplemente decía cosas sin pensarlas mucho. Sin pensar que eso pudiera realmente dañar la autoestima de la fuerte, lista y resuelta Pe. La cuestión es que yo siempre pensé que iba a ser modelo. Absurdo, si. Pero me lo decían todo el rato! No es que yo quisiera ser modelo, yo quería ser veterinaria, o bióloga, o algo que me permitiera estar con animales continuamente que es la verdadera vocación que me llama desde que tengo la capacidad de pensar. Pero la cuestión es que yo pensaba que mi cuerpo era un cuerpo de modelo. Hablamos de la Pe de 10, 12 años. Claro que tenía cuerpo de modelo, era una niña alta y flaca. Pero lógicamente dejé de serlo, llegué a la pubertad, y no engordé, simplemente crecí. Pues desde entonces mi madre no paraba de decirme que estaba gorda, de una manera u otra. Realmente son sus propias inseguridades, es ella la que piensa que está gorda, la que tenía tipazo cuando era joven y se quedó ahí anclada. No es que me lo dijera todos los días, pero si lo suficiente como para que yo recuerde claramente que en aquella época me sentía una vaca marina y tener ese recuerdo asociado a ella. Ahora sé que no lo estaba, al revés. Pesaba 60 kg y medía 1,70, llevaba una 38 de pantalón. No estaba gorda ni de lejos! Veo fotos y digo "pero si era flaca". Y todo el tiempo que perdí, qué? Todos esos años que pude disfrutar sabiendo lo guapa que era, como lo hago ahora cuando me siento mona y no estoy ni de lejos igual de estupenda. En fin.

Cuando estoy con P, que es una persona ajena a mi entorno completamente, noto con más fuerza que nunca que no somos lo que los demás nos dicen que somos, somos lo que queremos ser. Con él soy Pe la dulce, la cursi, la cariñosa, la ordenada, la divertidad, incluso la extrovertida. La misma Pe que soy aquí o en twitter, la Pe que yo he inventado. La que me gusta ser y quiero ser. Incluso mis arrebatos de histeria que llevo viendole a mi padre desde diminuta, el gritar y tirar las cosas e insultar, se ven reducidos al mínimo porque es que descubro que no son incontrolables como yo pensaba. Dejan de existir cuando yo dejo de querer que existan.

Los roles que adoptamos en nuestro entorno, son solo eso, roles. Por qué limitarse? Sin duda es probablemente la mayor revelación que he tenido en la vida y la única enseñanza que creo que podría transmitir a nadie. Rebélate. No eres lo que dicen que eres si no quieres serlo. Sé lo que quieres ser.

He aprendido incluso a relacionarme con desconocidos, que es algo que no sabía hacer. Porque era muy antisocial, eso pensaba. Voy a las quedadas twiteras y hablo. Y los que vais conmigo pensaréis que soy muy callada cuando yo os estoy diciendo aquí que me siento muy extrovertida. Es que estoy aprendiendo a serlo. Y si tengo un defecto, que tengo muchos, pues me lo perdono cuando sale a relucir e intento corregirlo la próxima vez. Pero sin presiones. Porque estoy construyendo algo muy importante y quiero disfrutar del proceso. De construirme a mi misma.

Lo que soy o no soy, lo que fui, lo que no fui o lo que seré o no seré.  Lo que yo quiera.

Intentadlo.