domingo, 1 de noviembre de 2009

The beach´s house

Este finde he estado at the beach´s house. Que glamuroso suena. Mucho mejor que "el apartamento del sur", mucho más OC. En fin, fui con Z, que ha reemplazado de manera muy evidente a mi ex, solo que sin los gritos y sin el sexo. Una versión mucho menos intensa ahora que lo pienso.
Pero que encantados están mis padres y mis abuelos de recuperar a su hija/nieta adoptiva ("cuanto fundamento tiene Z, Pétalo, aprende").

Que coño es el fundamento??


Total, que nosotras a lo que ibamos no era a salir de marcha, ni a ponernos morenas, ni a tener rollobollo, nosotras a lo que ibamos era a estrenar unos sillones inflables guapíiiiiiiiiiiiiiiisimos de movistar que nos habían regalado en el mundial de surf (debería hablar de este maravilloso evento en algún momento). Yo ya me veía en la piscina, sentada en mi sillón, con un bikini blanco (que no sé de donde iba a sacar porque no tengo ninguno), y un mojito (más bien una cocacola, siendo realistas) en el agujero que tenía el sillón (tenía un agujero en el reposabrazos para la bebida!!!).
Así que nada más llegar, nos pusimos el bikini (lila, no blanco), la crema (factor 50, porque mi madre piensa que es nórdica) y tras unos...45 minutos inflando los sillones, nos fuimos moviendo el rabito a la piscina con el sillón en la cadera cual tumor. Nos metemos en el agua para aclimatarnos, y llegó el momento de subirnos al sillón. Uf, desde el agua, complicadillo...mejor desde la escalera. Voy yo toda motivada, y me pongo subida a la escalera de la piscina, con el culo mirando para el agua (no, no tengo ojos en el culo, es una forma de hablar) y con una mano acercandome el sillón. Apoyo el culo y me impulso hacia atrás para acomodarme. Lo siguiente que recuerdo es intentar no ahogarme y risas. El glamour a la basura. Parece que esto va a ser un poco más complicado de lo que parecía...Vuelvo a intentarlo. Agua de nuevo, esta vez me parece escuchar a sebastian cantando "bajo el mar". Se empieza a convertir en algo personal. Me salgo de la piscina, me encajo el sillón en el culo y salto desde el borde. No sabía que fuera tan flexible y tuviera tanta capacidad para dar volteretas. Me quedo realmente impresionada. Tras la quinta voltereta mortal y la cuarta de Z (que lo intentaba por su lado), apareció mi abuelo y empezó a darnos instrucciones mientras nosotras intentabamos ser amables y no gritarle que se podía meter su capacidad masculina resolutiva de problemas por el orto, y que se metiera en la piscina si tenía eggs y lo intentara el mismo (no, no quería asesinar a mi abuelo, y nada muy bien, tranquilos). Así que acabé metiendo la cabeza y los brazos por el hueco que quedaba entre el asiento y el respaldo y dando saltitos para intentar sacarle algún partido al sillón asesino. Al estilo perruno. No, una vez más no hubo glamour, ni bikini blanco, ni mojito, y una cocacola se quedó cogiendo sol en la orilla de la piscina. Nada que ver con la de la foto. Por qué cuesta tanto parecer rico???


Mañana os contaré nuestra terrorífica experiencia de Hallogüin.

3 comentarios:

  1. "Tengo 24 años (hasta el año que viene que volveré a tener 23, yo paso de cumplir más)"
    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA me has matado, con eso y con tu entrada
    ya tas ganao a tu visitanta forevèèè.ééér

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  2. Jajajaja no he podido evitar imaginar la escena y partirme de la risa. Habría que veros a las dos xDDD

    Pero bueno, dicen que con glamour o sin él, el que la sigue la consigue ¿no? jajaja

    Un abrazo.

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  3. Gracias guapas ^^. Al final acabamos usandolos para tomar el sol (incomodos de narices, pero en fin).

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