domingo, 20 de diciembre de 2009

El doctor amor

Esta mañana he hecho lo normal. Me levanté, hice pis (lo siento queridos, yo también hago pis, sé que os cuesta creerlo, pero sí), me hice un moño que sin gafas parecía glamuroso y al ponerme las gafas descubrí que era una mierda, y salí al salón. Mi padre y mi madre estaban sentados en la mesa del comedor con un desayuno a lo "médico de familia" pero con marcas blancas y queso tierno de San Mateo. Mi padre dijo: Mi niña bonitaaaaaaa!!! mientras abría los brazos para que le diera un abrazo. Como si fuera tan fácil olvidar la kurda que traía ayer de la fiesta que organizó mi tío. Por qué esa manía de los abrazos cuando me acabo de levantar?? Otro día contaré la borrachera de mi padre, hago un pequeño resumen:
Llegan de la fiesta.
-Pétalo: Quieren ver una peli?
-Papi: Siiiiiii, una peeeeli!!!
-Pétalo: ¬¬, Lobezno está bien?
-Papi: Lobezno siiii, jiji, Lobeeeezno!!.
-Pétalo: ¬¬, bueno vale, la pongo.
Empieza lobezno, que bueno está.
-Papi: Zzzzzzz.
Dos horas más tarde:
-Mami: Papi vamonos a la cama.
-Papi: Quiero ver la peli, quiero ver la peli!!!
-Mami: Pero si ya acabó.
-Papi: No la ha puesto todavía, tú lo que quierrres es librarte de mi. Quiero ver la peli!! (lloriqueos).
-Pétalo: Que ya acabó, plasta.
-Papi: Que peli es?

Sin comentarios, peo del bueno.

Bueno pues desayuné, y luego hice lo que procede hacer todos los domingos por la mañana. Culturizarme con una famosa publicación de investigación cultural. La pronto, vamos. Sólo veo las fotos. Las letras no las leo, claro. Que no. Bueno, un poquito. Pasaba las hojas despacito despacito, para retrasar un poco la llegada a mi sección favorita. Saboreando el momento. El consultorio del doctor Campillo, especialista en medicina interna. Lo disfruto que no veas. El domingo no empieza si no leo al doctor campillo. Me fascina como el doble de Hans Topo en la Tierra puede generar confianza para preguntarle por la disfunción eréctil, las verrugas vaginales, la falta de lubricación y líbido...claro que menos mal que es a través de una revista, porque si tuviera que ser en persona...



- Doctor Campillo, a mi marido no le gustan las felaciones, qué hago mal?
- Pues bien señora, primero, tiene que conseguir que su marido tenga una erección. Coja la base del pene y...
- Pfffff, jajajajajaja.

Creo que debería irme planteando madurar. Pero gracias a Dios, por ahora madurar sigue siendo optativo, al contrario que crecer, que es obligatorio.
Si, todo este rollo era para hablar del Doctor Campillo, buscadlo en vuestra Pronto más cercana.

3 comentarios:

  1. Como vuelva a oír la palabra madurar no vuelvo a tu blog.

    Qué bueno el "me hice un moño que sin gafas parecía glamuroso y al ponerme las gafas descubrí que era una mierda" JAJAJAJA me has hecho reir en voz alta.

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  2. Las revistas estas del corazón las repudio, pero cuando veo una tirada, y como tú dices, es domingo por la mañana, tienen un quéseyo que yo qué sé. Eso sí, yo paso las páginas buscando a las chicas de buen ver. La Montiel, Pantoja y demás las ignoro.

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  3. Juas, hace tiempo iba a hacer una entrada con un rollo parecido, típica revista de salud con consultorio y una lectora que decía: "Me pasa esto y esto, fui al médico y me han dicho que es cáncer. ¿Usted qué cree?" What. The. Fuck!! Espero que esa sección se la inventen o que la tipa haya muerto sin dejar descendencia. Cualquiera me vale XD

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