miércoles, 20 de enero de 2010

De cuando era miniwini I

Nunca lo admitiré, pero cuando mi hermano nació, a mi no me pareció nada del otro mundo. Era muy feo la primera vez que me lo presentaron. Mirad, mirad:


Atención a la cara de falsa.

Yo era monísima (pasando por alto el peinado a lo Willy Wonka) y él un cayo. Recuerdo perfectamente ese día. Todo el mundo me decía cosas como "felicidades! tienes un hermanito!". Y yo pensaba: "Y? Por qué se han empeñado en que quiero un hermano cuando lo que yo siempre he pedido es un perro?". También estaban los que me metían cosas raras en la cabeza, como "uy, se te ha acabado el chollo!!, ahora todos los mimos serán para tu hermanito". Que pretendían? Hacer que lo quisiera más? Hola??? Que tenía 7 años!!! Adultos del mundo, no le digáis eso a una niña de 7 años, por favor!!. Lo único bueno que le veía a la cosa era que ya iba a tener a alguien con quien jugar. Pero descubrí que él no jugaba, sólo babeaba las cosas. Y las cosas a las que quería jugar eran aburridisimas (como pasarnos un lego durante horas, uuuuh,festival del juego y la diversión).Pues bien, el día de la foto yo acababa de salir del colegio, por eso llevo el uniforme, convenientemente protegido de mi natural tendencia a mancharme (que aún conservo, forma parte de mi encanto,:D) con una camiseta vieja. Sí señor, grandes conocimientos de fotografía. Y sin entrar en el tapizado de los sillones, que me están doliendo los ojos... La cosa es que ese día llegué del colegio y fue en plan: "A ver, por qué tanto revuelo y tanta pesadez". Y allí estaba el minimoco. Con el pelo extrañamente repartido por la cabeza...en fin, que no es que me pusiera a saltar de alegría, pero aguanté el tipo genial. No sé me notaban nada los celos. Ni yo misma los notaba, en mi opinión yo estaba súper normal.
Pero un par de años más tarde, digamos que...bueno, el tema se puso muy feo. Y él se había puesto considerablemente más mono. Y su amor apasionado hacia mí y las caritas de adoración que ponía cuando me veía no ayudaban nada a sentirme mejor.

No, no me volví malcriada ni antipática. No le pegaba a Potxo(bueno, a veces sí, pero procuraba que parecieran accidentes). No me escapaba con ropa provocativa a bares en busca de amor paternal. Solo me dió por robar.

cric, cric, cric, cric....

Sí, tengo un pasado cleptómano. Y aún hoy siento un malsano placer en sisarle dinero a mis papis, pero bueno, eso ya es venganza por cuando mi madre me dice "no tengo ni un duro" y a las dos horas aparece con tres bolsas de H&M, una de Zara, y dos de blanco. Mentirooosaaaa. Bueno, si os falta algo no me echéis la culpa a mí, ni a mi nido de urraca. Ahí no hay nada vuestro.
En fin, que como yo pasaba mucho tiempo en casa de mis abuelos, y mi abuela tenía muchisimos anillos la mar de brillantes, mi instinto empresarial hizo acto de presencia y le levanté montones. Los guardé y los intenté vender entre mis amigachos del barrio y del cole. Era una máquina, les sacaba muchísimo rendimiento. Según lo bonitos que a mi me parecieran los vendía, a 100 pesetas, a 150, la joya de la corona costaba 250 pesetas. Era toda una magnate de la joyería a los 10 añitos. Que talento, que ambición...

Un día, la profesora del cole me vió "comerciando" con mi botín, y me preguntó discretamente.

Profe: MiniPétalo, y esos anillos?
MiniPétalo: Ummm, mi abuela tiene una joyería y me los regala (si, también era mentirosa, pasa algo??? lo contrarrestaba con mi innata belleza. Mi abuela de joyera, que show.).
Profe: Ahh, y...son de fantasía o de oro?

Joder. Fantasía sonaba como a princesas y castillos, pero el oro era oro!.Las dos opciones sonaban realmente chulas, y yo quería elegir la mejor de las dos, soy muy indecisa, por eso siempre pido la pizza 4 quesos, porque me da miedo elegir otra que no resulte igual de satisfactoria.

MiniPétalo:
Fantasía (Con cara de convencida, ante la duda elegí la palabra más larga, ganaron las princesas)
Profe: Ahh, vale, vale.
MiniPétalo: No son robadas.



Yo me quedé supersatisfecha con mi supervelocidad de reacción. Definitivamente era una crack. Era imposible que me pillaran la trola y me desmantelaran el negocio.

Dos días más tarde...

Minipétalo, han llamado del colegio.La cara de mi madre era un poema.

Malditas monjas. Me tuve que cambiar de colegio por tráfico de joyas. A uno público. Con chicos. Con muchos chicos.Y además fuí al psicólogo a dibujar. Recuerdo que dibujaba a mi padre con tres pelos en la cabeza, qué sacaría de eso? Bueno, también lloraba porque en este nuevo cole no tengo amiiiiiggaaaaaas, buaaaaaa. El drama mola, lo sé desde pequeña.
Ahora ya no robo. Casi nada. Pero mi abuela sigue sin dejarme sola cuando hay cosas de valor. Si al final recuperó todas sus joyas del desagüe de la piscina! Que exagerada!!
Besitos a todos los cleptómanos del mundo!!

4 comentarios:

  1. xDDDD(infinitos)

    qué mosna!

    Y la cabez de tu hermano era grande pa ser un recién nacío no?O al menos de perfil! haha

    Un besoo

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  2. jajajajaja, a la prima pequeña de mi cuñada la han dejado sin reyes por hacer lo mismito q tú hacias xD.

    eso digo yo, y cactus??eh??dónde está cactus??tenemos que hacer un rastreo intensivo por internet, eso, o llamar al diario de Patricia a ver si nos la encuentran, que me estoy empezanco a preocupar. (por cierto, estudio caminos, q ya q lo preguntaste pues te lo cuento xD)

    Y Q VIVAN LAS UNIVERSITARIAS DE POR VIDAAA!!!

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  3. Jajaja. Es la primera vez que he oido que los celos de un niño se hayan manifestado a través del robo. Pero ¿que quieres te diga? me parece más divertido y menos peligroso que los "intentos de asesinato del hermano menor". Que lo he visto yo, con estos ojitosssssss

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  4. Si, era un poquito cabezudo. Pero le quiero igual.
    Donde estará cactus!!! Tenemos que encontrarla!!
    Yoli, en serio has visto intentos de homicidio?? Cuentalos!!!

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