domingo, 17 de enero de 2010

Por qué me has elegido a mi para este don??? Por qué yo??? II

Pues bien, sigo con la crónica de mi día de resplandior al cuadrado.

Tras el interrogatorio de sobre A Grease, vino C y conseguimos evitar el contacto visual hasta que llegó el novio mariquita. Salimos corriendo de la facultad, vimos que ella se levantó pero como arrastra una pierna pudimos correr más que ella. Me pregunto lo que habría pasado si alguna de las dos hubiera caído en el campo de batalla. Probablemente la otra habría seguido corriendo hasta llegar a Narnia.
Me dejaron en la ciudad, como prometieron, y yo cogí la guagua para llegar hasta mi casita.
Pues bien, iba yo en la guagua con mi ipod y mi mochila a un lado, cantando mentalmente. Huuuungry eyeeessss, one look at you and I can´t disguiiisseeeee
Entonces un hombre que estaba sentado delante de mí, se levantó para dejar pasar a una señora que se bajaba en esa parada, y se quedó de pie perpendicular a mí (joe, que bien me explico, como se nota que soy universitaria, molo mil). Yo llevaba puesta una camiseta que no tiene mucho escote, y es más bien estrechito, pero desde el ángulo del tipo, me estaba viendo practicamente entera lo que viene siendo la teta derecha. El tipo la miraba como si en vez de una teta tuviera un tumor terminal. Yo le clavé la mirada porque soy muy chula, en plan: tio, mirate tu propia teta, vale?. Con lo que al final conseguí atraer su mirada hacia mis ojos. Error. Me miró así:



El de la foto es el eslabón perdido entre Falete y el mono malvado de padre de familia.

Mierda, pensé, el resplandior ataca dos veces en el mismo día!! Algo terrible debe estarse cociendo en Mordor!!
Y aparté la mirada como si me fuera la vida en ello, mirando intensamente por la ventana. El hombre extraño se sentó de nuevo, delante de mí, pero aproximadamente cada 15 segundos se giraba para echarme la mirada asesina de nuevo. Giraba la cabeza lentamente y me clavaba la mirada, mientras yo repetía mi mantra jedi "no establezcas contacto visual, si saca un hacha no quieres verlo". Transcurrido un rato se levantó y se puso de pie en la puerta de la guagua sin quitarme la mirada chunga de encima. Yo estaba conteniendome para no activar la táctica antivioladores que me ha enseñado mi padre, que consiste en hacerte pis y caca encima, y si puedes además vomitar, pues ya chachi piruli. Pero claro, esto solo debo activarlo en casos extremos, no vaya a tener que volver luego a casa con la ropa llena de mis desechos corporales. Al final por fin se bajó, eso sí, parándose al lado de mi asiento y mirandome a través del cristal hasta que la guagua siguió su camino.

Moraleja de esta historia:
Dejaos mirar las tetas, no sea que provoquéis la ira del hombre chungo.

5 comentarios:

  1. jaaaaaaaaaaajajajajaja, te he visto en los comentarios de lorzagirl, me he adentrado aquí y has conseguido una seguidora nueva, que lo sepas.
    El eslavon perdido!!acojonante, xDDD

    ResponderEliminar
  2. Jo, es cierto, como se te nota la vena universitaria. A mi la gente me pregunta si de verdad soy profe, jodios niños, me están pegando sus faltas de ortografía y sus expresiones.

    Me ha gustado tu tactica antivioladores. Espero no tener q utilizarla, pero... como estrategia me parece buena.

    ResponderEliminar
  3. Es una tactica que se supone le funcionó a una amiga suya del pueblo. Por suerte nunca he tenido que usarla. Gracias por pasar!

    ResponderEliminar
  4. Tía, me estoy tragando uno a uno todos tus posts. Eres bueníirrrrrrma! Aquí una nueva seguidora!

    ResponderEliminar