domingo, 7 de febrero de 2010

La historia de la playa.

Ultimamente estoy alcanzando un estado pseudozen, así que estoy menos verbalmente diarreica. Estoy más en plan: "Ains, que mono es mi blog, con su conejito de peluche", que en plan "NECESITO MI BLOG, NECESITO MI BLOG!!!". Estoy contenta eh? Más salud mental. A pesar de que yo solo sea capaz de disfrutar las tormentas. Ya sean de felicidad o de tristeza, si no hay tormenta con rayos y truenos como que no mola tanto. El término medio es de mariquitas.
Y antes muerta que mariquita!!!
Bueno, me dejo de moñadas, que se me van los lectores masculinos, y paso a relatar lo que nos ocupa hoy.

La segunda entrega de "anecdotas de otras personas que cuento como mías".



"Ese día habíamos ido a la playa todos los amigachos juntos. Cogimos el tupper con tortilla, las cervezas, las toallas, el protector solar, y nos echamos a la carretera. Cuando llegamos nos dimos un bañito, jugamos a las palas y esas cosas que se hacen en la playa. Después de comernos la tortilla, los demás quisieron darse un baño, pero yo estaba muy preocupado por el tema de hacer la digestión y además me estaba quedando grogui, así que me quedé en la toalla jugando con mi pene (Esto es lo que hacen los chicos cuando se quedan solos, no? es que tengo que ponerme en situación, si yo tuviera pene, es lo que haría. Mmm, creo que Freud sacaría tajada de esto). Allí estaba yo, acomodadito en la arena, el sol bañando mi piel, un niño berreando al lado y lanzándome arena...total, que me quedé dormido. Una media horita más tarde me desperté, y me incorporé sobre mis codos. Dónde se habrán metido estos?- pensé. Con mis ojos legañosos y medio deslumbrados por el sol, divisé a J, que estaba en la orilla con su bañador rojo, y ya dentro del agua, los demás saltando y chapoteando. Yo creo que ya he hecho la digestión de la tortilla.Y además, parece que se lo están pasando genial. Ya sé!! Voy corriendo y le pego un susto a J!! Riéndome por dentro de mi propia maldad, me levanté, me estiré un poco, y eché a correr hacia la espalda de J. Cuando estaba a más o menos medio metro de su cuerpo, salté y me enganché a su espalda gritando: AL ATAQUEEEEERRRRRR!!!!!

Todo sucedió en medio microsegundo:

- Los chicos, que estaban jugando en el agua, pararon de jugar y me miraron extrañados.
- J estaba entre ellos, mirándome.
- Si J estaba allí, quién estaba entre mis piernas?
- Un extraño desconocido estaba entre mis piernas.
- Tenía un bañador naranja, no rojo.

Me había equivocado y estaba haciendo el mayor ridículo de mi vida. Evidentemente, solo había una salida posible. Hacerse el mongo. Me puse a gritar como un retrasado mientras miraba al hombre desconocido a los ojos, que me miraba a mí con cara de terror. Me solté, y me puse a correr en zigzag, mientras soltaba grititos y palabras al azar. Me metí en el agua y empecé a hacer el mismo número, subiéndome a la espalda de todos mis amigos. El hombre me miraba asombrado desde la orilla.
Fue un día agotador, porque el hombre estaba con su familia a unos metros de nosotros en la arena. Así que me pasé todo el día con un ojo puesto en el hombre, para hacer cosas de mongo cuando me mirara, y así poder mantener mi coartada. Incluso tuve que jugar al futbol como si fuera mongo. Desde entonces ésta es mi anécdota estrella. Todo el mundo me pide que la cuente. Lo que más me divierte es pensar que en algún lugar hay un hombre contando como una vez estaba en la orilla en la playa, y un mongo se le tiró encima mientras gritaba: AL ATAQUERRRRR!!!"

5 comentarios:

  1. O_oU

    Pétalo, tu amigo muy normal tampoco es, porque anda que no es sencillo decir: "hostia, perdona, te he confundido". Si lo he hecho yo tras abrazar por la espalda y dar un beso en el cuello a una chica que era clavada a mi novia, cualquier puede XDDD Eso sí, hubiera pagado cualquier cosa por verlo XDDDDDDDDD

    El blog and gofio tampoco fue para tanto, la gente llegó, comió y se fue. Tal cual. Sólo paramos para sacarnos una foto imitando a los de Lost, pero nada más. Luego nos fuimos Cattz, un amigo, Peibol y yo a tomar algo y ahí sí que te hubieras reído XD

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  2. Estoy con el zorro, hubiera sido menos agotador pedir disculpas, o insistir en que conocías (bueno, tu amigo) al tipo, y acusarlo de desmemoriado... JAJAJAJA.

    En fin, ¿quién no ha hecho el ridículo alguna vez por confundirse de persona? Mea culpa!

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  3. La verdad es que si, que eso es lo que hubiera hecho yo. Ponerme a pedir perdón hasta tocarme los pies con la nariz. Pero cada vez que me imagino al pibe mirando al hombre de reojo para hacerse el mongo si lo miraba, me parto.
    Zorro, a la chica le gustó?jajaja.

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  4. Yo me muero si alguien a quien no conozco me salta a la espalda a gritos. O me abraza y me besa. No me gustan los desconocidos XD

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