martes, 16 de febrero de 2010

London Chronicles I (The concert)

Ya he vuelto de Londres!! Me he hartado de comer porquerías, de gastarme dinero en el Starbucks, de caminar, y sobre todo de pasar frio.

Joder, pero que frío hace en Londres! Habeis visto "jamaicanos sobre hielo"? Pues yo igual.


Pues bien, llegamos por la tardecita, después de viajar en el avión más gay del mundo entero(solo le faltaba la bandera arcoiris), ya que claro, gran canaria-londres en plenos carnavales es como muy gay. Y estaba mi amigo C esperándonos en el aeropuerto, tan mono él, tan gallego in London, con su ropita de oficina, tan...gay.

Ha sido el viaje más gay de mi vida.

Nos llevó en coche a su casa, previo paso por una tienda de animales chulísima y gigantesca, donde compré souvenires comestibles para mascota del amor y para mascota del infierno. Allí descargamos las maletas, merendamos, vimos la casa y empezamos a desordenarlo todo. Más tarde llegó su novio I, del que me he quedado secretamente enamorada, porque es el ser humano más requetehiperlindisimo de la Tierra, y te dan ganas de hacerle un potajito y mirarlo comérselo.

Ains, quiero uno igual para mí (pero hetero please).

Al día siguiente era el concierto. La idea era que por la mañana ibamos gratis a la torre de Londres, veíamos algunas cosillas, y luego nos pasabamos por la puerta de la sala donde era el concierto a ver si había mucha cola porque Potxo quería estar el primero primerisimo de la muerte a ver si podía verle las bragas a Utada. En fin, vimos la torre de Londres, o más bien un trozo porque era gigantesco aquello, mientras yo despotricaba contra la lluvia porque iba a hacer estragos en mi pelo. Más tarde descubrí que mi pelo estaba perfectamente, pero mis pies estaban empapados porque mis botas tenían algún sistema incorporado de autolavado. Así que cuando pasamos por una tienda de rebajas me compré unas botas que allí lleva hasta el tato, por 10 libras, y unos calcetines monísimos de punto.

No me apetecía perder los pies, que tenía las uñas pintadas y todo.

Fuímos a la sala, el O2 Academy, y allí había una chica inglesa la mar de inteligente que llevaba tres días haciendo cola. TRES DÍAS!!! Teniendo en cuenta que la segunda de la cola había llegado ese día a las 10.00...podemos concluir que la chica inglesa era:
1. Tonta del nabo.
2. Tenía algún tipo de superpoder que le impedía morir de frio.
3. Tonta del nabo again porque cuando le enseñó el cartelito a Utada con los días que llevaba esperando, Utada se descojonó de ella.
La cuestión es que habían tres chicas españolas y Potxo se emocionó y empezó a hablar de frikadas con ellas y ya nos tuvimos que quedar allí.

Con un frío que te mueres, 6 horas antes del concierto.

Tras superar el riesgo de pulmonía, por fin empezó el concierto. Descubrimos que al ser el último concierto del tour, iban a grabarlo para hacer el dvd. Y el cámara estaba justo delante de mí. Cuando digo justo, es justo.

Vamos, que solo salgo yo en el dvd. Invéntandome la letra de las canciones.

Porque claro, después de la súper cola estabamos en la valla, en primerisima fila, Potxo no le vió las bragas porque llevaba pantalones, pero incluso habló con ella, así que vamos, éxito total. Yo me pasé el concierto, entre poner caritas para que la cámara me sacara guapa, y ponerle caritas al teclista, con el que, no es por nada, ligué mucho. Ains, que historia de amor más efímera y tierna a la par que apasionada. Yo le miraba, el me miraba, me sonreía, yo le sonreía, el se sonrojaba, yo le cantaba dirty desire, el se volvía a sonrojar con la media sonrisita...ains, pero que monadaaaaaa!!!
Yo le habría dejado darme un magreo en plan groupie cachonda, pero no se animó, solo me dijo adiós con la manita cuando se fue...jo, Matt, de Conneticut, habríamos llegado lejos. La pena es que como era el teclista, pues no tenía nada que lanzarme, porque el batería lanzó las baquetas, y los guitarristas lanzaron las púas. Seguro que de haber tenido algo me lo habría dado. Pero bueno, como el cámara me dió tanto el coñazo, al final me regaló su pase especial, que le dí a mi Potxo porque soy muy buena. La verdad es que el concierto estuvo genial, me alegro mucho de haber podido ir.
Momentazo cuando cantó una cover de "The bitter end" de Placebo, que es de mis canciones favoritas y que me da que yo era la única que me sabía la letra entera. Pero ahí el cámara no me grabó, encima que me podía haber lucido. Jo.
Después fuimos a comernos una hamburguesa al mcdonalds, todos los frikis juntos y yo, sintiéndome muy farsante porque no me cortaría las venas por ella.
Os dejo un video del concierto de Boston, porque como el nuestro iba a grabarse en dvd, estaban súper estrictos con las cámaras, de hecho tuve que dejar mi preciosa reflex en la entrada. Mi teclista es el de la derecha, no se le ve mucho, jo.

3 comentarios:

  1. Y recuperaste la cámara a la salida?
    Eso si es un fenómeno paranormal!

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  2. Es que si no la recupero quemo el local. Hombre ya.

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  3. Que grupo ibas a ver?
    Firma: Cuartetero.

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