miércoles, 3 de marzo de 2010

Que qué es lo que tengo que tengo de tó?



El otro día fuí a cenar con mi ex/no ex/enprocesodenosaberquecoñosomosahora.

Igual debería explicar un poco más el tema, pero como se está convirtiendo en la historia interminable, me da miedo convertir en blog en un culebrón sentimentaloide mío, así que intentaré no comeros mucho el tarro, pobrines.

La cuestión es que ahora salimos bastante, cosa que mi cerebro agradece muchisimo porque odio no tener vida social, y ultimamente la cosa estaba bastante aburridita. Así que el otro día fuímos a cenar a un centro comercial. Los dos habíamos coincidido en que no teníamos mucha hambre y que nos comeríamos una ensaladita (compartida).

Ya, claro.

Después de la ensaladita como que nos quedamos un poquito hambrientos, así que decidimos pedirnos una crepe salada para compartir. De gambas y verduritas. Era gigante. Después de la crepe ya estabamos un poquito más satisfechos, y entonces el camarero que tenía labio leporino y no se le entendía muy bien, nos preguntó que si queríamos algo de postre. No teníamos muchas ganas de pensar, así que le dijimos que nos recomendara algo. En fin, entonces a partir de ahí, sucedió esto:

Camarero:
Una latita de calamares para compartir?
Pétalo: Jijijijiji (pensando que era una broma porque era el típico camarero dado al cachondeíto).
Ex: Qué?
Pétalo(dirigiendome a ex): Una latita de calamares!! (cara de cachondeo en plan: hizo un chiste, ríete).
Ex:...Cara de confusión.
Camarero:...Emmm, no...he dicho: UNA-TARTITA-DE-CARAMELO (cara de "fuerte tia lerda").
Pétalo: Hundiéndome en la silla...en serio???
Ex: Pffff, (carcajadas).
Camarero:Pffff, (carcajadas).

En fin, no he pasado tanta vergüenza en mucho tiempo. Me comí mi parte de la tarta de caramelo roja como un tomate y con la mirada en los zapatos, mientras el camarero y mi ex hacían gracietas cada vez que el primero se acercaba por allí. Ejemplos:

Camarero:
La de chocolate está mejor, porque viene con chipirones.
Ex: La verdad es que está buena, lo que no sé es como la sacaste de la lata.
Camarero: Ya está? Un cafecito, un licor, unos calamares en su tinta?

Engullí lo que quedaba de tarta y huí vilmente del lugar del crimen. No pienso volver hasta que me pongan un sonotone o echen al camarero lepórido.

4 comentarios:

  1. Buá, cómo me tocan los cojones los camareros chistositooos... =/

    H@n y yo siempre decimos que cuando nos veamos vamos a comer sano y... la última vez subí cinco kilos en diez días, con eso te digo todo XD

    Por cierto, ¿cómo es una tartita de caramelo, a todas estas? XD

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  2. Que como es? Pues basicamente es una bomba calorica. Y no estaba muy buena, la verdad. Yo prefiero el chocolate.

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  3. Vale que a este no lo entediste, pero estoy con el zorro... muerte a los camareros chistosos. Está bien que tengan sentido del humor, que no estén amargados por su trabajo y que traten de ser simpáticos con el cliente. Pero es que muchos llegan a hacerte sentir incomodo, y deseando que sea otro el que te traiga la comida.

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  4. Si, además, este día, durante la cena estabamos discutiendo bastante, y los camareros tenían el sentido de la empatía en el culo, porque no paraban de venir a dar el coñazo y hacer preguntas del tipo "que tal, les está gustando?", cada 5 minutos!!! Plastaaaass!!!

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