jueves, 22 de abril de 2010

Falcon caipirinha (simple life)



Siempre me han encantado las simple lives de Barbi. Son muy chulas. Yo tengo una recurrente, desde hace años. Cuando leí las suyas estuve tentada de escribir yo la mía, pero me daba palo que los lectores dijeran "mira esta, copiando a Barbi, Barbi es incopiable, ya no la leo más, por poco original y culo gordo".
Pero hoy estoy súper extrabloqueada, porque sé que anoche en la cama se me ocurrió una chorrada y la vi perfecta para el blog. Pero como soy muy gandula, fuí incapaz de alargar la mano y apuntarla en la moleskine, y ahora no hay manera de recordarla, y eso que llevo todo el día pensando. Así que como Barbi me dió permiso el otro día en los coments, aquí me dispongo a contaros mi simple life, que es más bonita que el carajo, y vendería a mi madre por hacerla realidad.

El cómo conseguiré llevarla a cabo no está muy perfilado aún, aunque hay varias opciones:

- Me encontraré un billete premiado del euromillón en la calle, debajo de un coche (o sobre un banco, no me voy a poner exigente tampoco).
- Ayudaré a un viejecito multimillonario disfrazado de mendigo en la calle, y él me nombrará su heredera universal.
- Me llegará una carta de Hogwarts un abogado que me comunica que en realidad soy la única pariente viva de la princesa Anastacia que sí que logró huir y establecerse en el caribe. Y heredo flejemillones. Y seré Pétalo Romanov.

Cuando ya tengo todos los millones que necesito, me voy a Italia, y me compro un viñedo en la toscana. Es un viñedo no muy grande, porque yo quiero vivir tranquila, y que sea un rollito exclusivo que siempre mola más. Pero no sabéis lo mejor. Es un viñedo que da caipirinhas!! Aún no sé como lograré que las parras den caipirinhas, pero ya encontraré la manera, porque si no no será lo mismo. Tendré una parte que da vino, claro, para cuando me sienta excesivamente glamurosa y tenga invitados finos, pero la principal producción será la caipirinha. Las caipirinhas salen del arbol en forma de coquitos, frías y con el azucar en el fondo y las limas en rodajitas flotando dentro. Se les corta la parte de arriba y se les mete una pajita, y ya están listas para tomar!!

La casa se encuentra en el centro del caipirinhedo, es grande y antigua, por lo que tengo algunas habitaciones cerradas, no las necesito. La he dejado casi como está, solo la he limpiado y pulido el suelo y las vigas vistas. La cocina es lo que más me gusta, es enorme, con un gran horno de leña y una enorme despensa. El suelo de madera cruje cuando me despierto en medio de la noche y bajo desde mi gran dormitorio a coger algo de comer, descalza. Tiene un ventanal muy grande, desde el que veo la terraza y el jardín. Así mientras hago queques de chocolate y elaborados postres, puedo ver a los vencejos volar sobre mi jardín, en el que lo único que hay es hierba verde y un gran roble con una maderita alrededor a modo de mesa, que debió poner el propietario anterior, y en la que a veces me siento a leer.

Tengo varios perros y un caballo que se llama Philippe como el de La Bella y la Bestia, porque se parece. Por las mañanas, tras levantarme y ponerme unos pantalones cortos o un peto corto, mi sombrero de paja y mis victoria blancas, me dedico a pasear con ellos por el viñedo, montada sobre Phillippe, dando ordenes absurdas a los trabajadores para que parezca que me entero de algo. Como soy joven y española, ellos piensan que lo mejor es seguirme la corriente diciendome a todo que sí y luego hacer lo que de verdad es bueno para el crecimiento de la caipirinha. Cuando no se me ocurren más gilichorreces que decirles, ni más excusas para quedarme admirando sus sudorosos biceps, me vuelvo con mi caballito y mis perros al establo. Paso el resto de la mañana cepillando a Phillippe y diciéndole lo guapo que es. Luego me dirijo a la piscina de mi jardín, que siempre está llena de hojas, por muchas veces que Matteo, que es clavadito a Raoul Bova, la limpie. Me siento en el borde, meto los pies en el agua y me tomo una caipirinha fresquita,recién cogida, sin pensar en nada más que en mi absoluta felicidad. Mientras me relajo, me planteo cuando será el día en que Matteo pillará mis indirectas y se meterá en la piscina conmigo. Por lo visto llamarlo siempre que pretendo bañarme y desnudarme ante su intensa mirada, no es suficiente. Se limita a observarme desde el borde, expectante. Igual debería ordenarselo yo, al fin y al cabo es mi caipirinhedo y mi fantasía.

Después me levanto y me dispongo a almorzar. Bruschetta de tomates de mi huerto de entrante y melanzana de plato principal. Mi primer invitado al caipirinhedo aparece a comer, se ha pasado la mañana dibujando a la sombra de los cipreses de la parte trasera de la casa, disfrutando de la tranquilidad de la toscana (un besito para tí). Disfrutamos de la maravillosa comida en la mesa de hierro forjado, hablando tonterías. Luego nos echamos la siesta en el jardín, la temperatura es perfecta allí. Cuando nos despertamos, nos damos un baño en la piscina, y luego vamos al pueblo a dar una vuelta. Como ya no hace tanto calor, la gente está en la calle disfrutando del verano y del atardecer. Veo a la gente tomarse mis caipirinhas en las terrazas, y me regocijo, que gran idea he tenido. Nos comemos un helado y volvemos paseando en la noche italiana hasta el caipirinhedo, donde nos volvemos a meter en la piscina, y jugamos como crios a salpicarnos y a lo mejor hasta nos besuqueamos, después de tanta caipirinha.

Tras pasar unos años en este plan, con amigos yendo y viniendo, empiezo a sentir la comezón de la soledad. No tengo necesidad de dinero, pero me gustaría compartir mi felicidad con alguien de manera más permanente. Tengo muchos pretendientes porque la vida en mi finca, con la comida de mi huerto y mis continuos paseos a caballo me han puesto un tipazo que te mueres y el peto corto me queda super sexy. Y entonces aparecerá él, moreno y sonriente, dispuesto simplemente a disfrutar de lo que nos ofrece la vida reposada del que no necesita nada más. Tendremos varios hijos, que crecerán salvajes y sanos, ante nuestra mirada. Les pondremos un columpio en una de las ramas del roble, y desde el borde de la piscina les veremos jugar y reir.
Y al final tendré que abrir las habitaciones cerradas, porque la gran casa ya no se me hará tan grande, y estará llena de vida.

Y mañana mismo me voy, hombre ya. Alguien se apunta?

12 comentarios:

  1. Me gusta mucho ese plan tuyo... Yo también me apunto a algo así. Aunque yo soy más de la piña colada, la verdad. ¿Crees que habrá problemas en encontrar una palmera de piñas coladas?

    Y un cocodrilo.

    Quiero un cocodrilo grande para echárselo (opcionalmente) a las visitas poco retozantes.

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  2. Yo te copio la idea pero versión mojitero, cultivo dador de mojitos a cascoporro.

    Y me quedo con el cocodrilo de Efe, y subo una pantera!

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  3. No es por nada pero los pantalones de peto hacen el culo gordo, he oido...

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  4. Efe, es un plan genial. Te plantaré un arbolito de piña colada pero cuando se te acaben te aguantas. Como evitaremos que el cocodrilo nos coma a nosotros?

    H@n, vaaaale, tendré una parte de mojitos. Te vienes con el Zorro no? Y la pantera para qué es? Me vais a llenar la finca de animales salvajes?? Pobre Phillipe, se asustará!

    Vicent! No me digas!! En serio?? Pues es un grave contratiempo...pero no quiero renunciar a mi peto. Asumiré el tamaño de mi culo y punto. En cierta manera es sexy.

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  5. Yo me voy volando jajajaja
    Muy bueno.
    De momento me conformo con poder ver a Bon Jovi en el Rock in Rio...que viendo mi agenda es casi como un deseo inalcanzable.
    Besos.

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  6. Princesa, tú quieres que Bon jovi toque en el jardín del caipirinhedo y luego se bañe en la pisci contigo? No hay problema! En esta fantasía todo cabe!

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  7. Bueno...casi que se me ocurren otros planes para hacer con Bon Jovi, pero empezar por un baño no esta nada mal.
    Me gusta tu fantasía.
    Besos.

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  8. ¡Qué buena idea lo del caipirinhero! Si me dices cómo conseguir algo así, yo también me hago de oro. :D

    Si llegas a conseguirlo, invítame al menos a pasar unos días, que seguro que te da un gustazo enorme saber que me muero de envidia de tu super vida de lujo XD

    Un saludo

    PD. Me encantó lo de Pétalo Romanov XD

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  9. os puedo copiar??os puedo copiar??yo quiero escribir mi vida simpleeee!!!!

    Bueno, pues como hermana de nombre que soy me tienes que prometer que seré tu invitada de honor, vale??
    Al cocodrilo lo controlamos con nuestros super poderes, no te preocupes ;)

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  10. Ah, y yo quiero un tigre como el de Aladdin, que siempre lo he querido =)

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  11. Princesa, lo del baño era por supuesto solo el principio.

    Peibol, estás invitadisimo claro, pero tienes que convencer al cocodrilo de Efe también.

    Burbu!!! Tú tienes hasta tu propio cuarto, xD. Pero, un tigre? Espero que te refieras a Die. Porque al final voy a ser la loca de los animales salvajes.

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  12. Sí bueno, Die también cuenta como tigre, no lo había pensado xD

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