viernes, 4 de junio de 2010

The worst hot dog ever



Muchas veces hemos pasado por delante de una especie de chiringuito de perritos calientes que hay en un centro comercial muy conocido de la ciudad. Yo no soy especialmente fan de las salchichas (no te rías, tú, que te veo), así que siempre que Ex/noex me decía que fuéramos a comernos uno, que él ya había ido y estaban buenísimos, le decía que no. Y reconducía nuestra hambre hasta un sitio que tuviera mesas (es un decir, este sitio tiene mesas). La verdad es que el único prejuicio que yo tenía en contra del sitio era mi poca afición a los perritos, porque el sitio, a pesar de ser una especie de chiringuito de playa, era bastante mono, así de maderita y con carteles de colorines súper alegres.

La cuestión es que ayer, fuímos a Ikea, y estabamos cerca de ese centro comercial, así que en un arrebato de bondad amorosa, le dije: "podríamos ir al sitio ese de los perritos que tanto te gusta". Y allí que nos fuímos, nos sentamos en una de sus coquetas mesitas en las que hacía un frío que lo flipas (y ya es dificil con el calor que está haciendo) y no habíamos teminado de posar el culo cuando un hombre se acercó con pinta de ir a decirnos algo. Nos quedamos mirándolo, llevaba bermudas, una camiseta, cholas (zapatillas de playa) y las gafas colgando de un cordoncito en el pecho.

Tras un rato de silencio por los dos bandos, el hombre hizo un gesto como de "qué pasa aquí?". Y entonces nosotros reaccionamos y nos dimos cuenta de que era el camarero. Porque no había nada ni en su indumentaria ni en su lenguaje corporal que nos diera a entender tal cosa.
El hombre seguía callado, así que nosotros le dijimos: Eh...te vamos pidiendo la bebida?
- Como ustedes quieran (gesto de "si quieren me siento y charlamos")
- Vale, una cocacola y un nestea.

El camarero se fue y nos pusimos a mirar la carta. Tenían un montón de tipos de perritos, y decidí pedirme uno con salsa de quesos. Vimos que tenían unos menús, lo tipico, refresco + perrito + papas fritas. Cuándo el camarero vino con las bebidas, le preguntamos por los menús, y él cogió la carta, y la miró. ÉL COGIÓ LA CARTA Y LA MIRÓ, a ver si la traducía. Nos quedamos con cara de pez hasta que él hombre dijo:

- Emm, mmm, sí, el menú lleva perrito, bebida y papas, pero papas no tengo.
- Vale, pues entonces el perrito y la bebida.
- Vale.

Nos quedamos así como flipados, de que un sitio en el que se vendían fundamentalmente perritos, refrescos y papas, no tuviera una de las tres cosas. No sé, a mí no me parecía tan dificil, que además no es que estuviera abarrotado y se les acabaran de terminar.
Desde nuestra mesa veíamos al hombre dentro del chiringuito haciéndonos los perritos como si en lugar de eso estuviera ensamblando una nave espacial. Que poco arte para moverse, oye. Cuando por fin terminó, tuvo que hacer una pausa en la puerta del chiringuito, agarrándose al marco, mientras nos decía:

- Perdonen, chiquillos, es que tengo una vertebra que me aplasta un nervio y buffff.
- Na, no te preocupes (donde coño me has traido?)

En fin, empecé a comerme el perrito y noté varias cosas:
1. El pan estaba cortado del todo, y no solo eso, sino que una mitad era como el 20% del pan, y la otra mitad el 80% restante, con lo que sostener la salsicha dentro era un auténtico drama.
2. La salchicha era la típica salchicha hervida TULIP. Que me provoca arcadas solo recordarla. Ni siquiera un maldito frankfurt.
3. La salsa era un asco.

Aquí Ex/noex no paraba de justificarse y decir que el día que él había ido había una chica que se enteraba mogollón y no este pobre inútil.
Cuando por fin terminamos aquel infierno y vino a cobrarnos, nos dijo: Ocho euros, niños. Ni tiquet ni nada, para qué? Vale, pues toma tus ocho euros, tio.
Que penita me dan los negocios tan mal llevados. Ahuyentas a la clientela, no los cuidas, y la comida ni siquiera está buena. Me siento totalmente estafada. Y eso que era un sitio de perritos calientes, llega a ser de fideuás y no me lo quiero ni imaginar.

La parte buena del asunto es que puedo seguir eligiendo sitio muchas veces más. Muajajaja!

8 comentarios:

  1. Ya tienes la baza perfecta para no dejarle elegir nunca mais!!di que sí!!! viiivaaaa!!!

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  2. Puaj, me has revuelto!

    La verdad que sí que dan lástima los sitios así, con la de salidas que podría tener bien llevado... =/

    Y luego dicen que hay crisis y que financiar a los jóvenes para emprender empresas no vale la pena... T_T

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  3. Y además, te sirve para un post, que es lo que pienso yo de las malas experiencias XD

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  4. Si Burbu, Bwuahahahah!

    H@n, cada vez que recuerdo la salchicha tulip me da un asssscooo. Es que es eso, estamos en crisis, y en vez de optimizar y rentaabilizar los negocios, no, lo hacen de culo.

    Peibol, si, por lo menos.

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  5. Si es que es una pena que la gente deje de atender sus negocios y se acomode.En santa cruz hay un local de copas que se hizo famoso por sus mojitos.... de hecho el nombre del local incluía la palabra mojito. Se les fue la perola, empezaron a bajar la calidad de la copa para sacarle más, y ahora es conocido por tener los peores mojitos de toda la zona.

    Consecuencias: El nombre del local da risa, y la gente se va al de enfrente donde los hacen infinitamente mejor.

    Conclusión: El dueño del bar es imbécil.

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  6. No me gustan nada los perritos. Cuando estuve en Nueva York era parada obligatoria comer uno por la calle... Yo di un bocado al mio y el resto acabó en una papelera.

    Hay que tener el estomago a prueba de balas para tragar eso...

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  7. ¿Seguro que el tipo que os atendió no era Ignatius Reilly?

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  8. SeguidoraDesdeAyer18 de junio de 2010, 13:12

    Deberias haber dado el nombre, para evitarnos tropezar con la misma piedra...

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