lunes, 12 de julio de 2010

El examen.



El otro día estaba hablando con mi amiga C, y recordé una anecdota que nunca he contado aquí, y que tenía totalmente olvidada. Y es una de las anecdotas más vergonzosas de mi estancia en italia.

Resulta que en la facultad de Bologna las cosas eran un poco...lolailos. Os explico un poco. Aquí lo normal, primero, es hacer examenes escritos (así si alguien se queja, el profesor puede enseñar el examen), allí no, allí la mayoría son examenes orales. Esto implica que en el mismo tiempo en el que aquí se examinan 30 o 400 personas, allí se examinan 5 o 6. Cómo se traduce esto a nivel estudiantil? Pues en que tú llegas al examen toda tensa, con los datos cogidos con pinzas en tú cerebro, y el profesor llega con su lasciva mirada italiana y dice: hoy sólo se examinan los de la letra A, B, y C. Y tú, que tú apellido empieza por P, te piras a casa con el rabo entre las piernitas. Teniendo el cuenta que la facultad está en Houston, a una hora en guagua de tu casa, en un país extraño, te vas un poquito mosca. Sobre todo porque al día siguiente vuelves a ir y solo se examinan la D, E y F. Y así sucesivamente. Y a lo mejor uno de esos días vas, y él que no va es el profesor porque le salió una reunión sorpresa, se le enquistó un forúnculo, su amante necesitaba mimos, o simplemente se le olvidó. Y no avisa. Y así te puedes pegar tres meses en una gymkhana para hacer un puñetero examen ORAL en ITALIANO, delante de los demás alumnos, y que por si fuera poco no tienes malditas ganas de hacer.

Pues bien, C y yo teníamos una asignatura que se llamaba Neonatología (creo). La cuestión es que un día, hablando con otros erasmus descubrimos que de esa asignatura ya se habían examinado. Y flipamos porque las señales de humo del profesor no habían llegado a nuestros ojos. Así que intentamos contactar con él para ver si nos lo hacía aparte (otra práctica la mar de común en Italia). Buscamos en la web el nombre, Castagnetti. Cómo yo siempre pedía la pizza por teléfono, me planté, y le dije a C: NO PIENSO HABLAR YO. Así que ella, rendida ante mis argumentos universales, cogió el telefono y habló con Castagnetti.

Castagnetti resultó ser un tipo súper encantador, y nos dijo que sí, que no había problema, que él nos haría el examen cuando nosotras pudiéramos. Lo que pasa es que él daba clase en la facultad de agricultura. Aquí estamos súper acostumbradas a ir a otras facultades a examinarnos/hacer prácticas así que no nos sorprendió. Y la facultad de agricultura...daba el pego. Nos explicó cómo llegar y quedamos un día a la una del mediodía para hacer el examen.

El día del examen nos levantamos a las 7.00, cogimos un tren a donde Cristo perdió las cholas, allí cogimos una guagua y le preguntamos al chofer dónde quedaba la facultad de agricultura. El chofer no lo sabía bien, pero nos dejó donde él pensaba que era. Entramos en el edificio y allí una señora muy mona nos dijo que allí no había ningún Castagnetti, y que aquello de facultad no tenía nada nadita, aquello era un instituto de agricultura. Pero hizo un par de llamadas, y nos explicó como ir. Cogimos otra guagua y llegamos a UltraHouston. La última parada de la guagua era la nuestra, abandonada en medio del campo. Allí nos bajamos y caminamos hacia donde nos indicó el Chofer. Caminamos unos diez minutos y llegamos a una especie de casa súper antigua/mansión victoriana/orfanato lleno de fantasmikos. Allí no estaba ni el tato. Recorrimos los alrededores hasta que encontramos la entrada. Nos colamos dentro y buscamos señales de vida humana a quién preguntar en nuestro perfecto italiano consistente en quince palabras combinadas de diferentes maneras y muchos gestos y onomatopeyas. Cuando ya estábamos llegando a las mazmorras encontramos a alguien con pinta de portero que nos dijo que Castagnetti tenía su despacho en una especie de cobertizo que había fuera. Allí que nos fuímos y estaba desierto. Claro, como que eran las dos de la tarde y nosotras habíamos quedado a la una. Después del humor amarillo que había supuesto el viaje lo vimos de lo más normal y le dejamos una nota al profesor diciéndole que iríamos al día siguiente.

Al día siguiente, después de haber dormido como 15 horas después de la paliza del día anterior, salimos una hora antes de casa para asegurarnos de que llegaríamos a tiempo, aunque suponíamos que esta vez lo haríamos más rápido porque ya nos sabíamos el camino y no perderíamos el tiempo preguntando. Recordemos: bici hasta la estación de tren (joder que nostalgia), tren hasta Ultrahouston, guagua hasta mitad de la campiña de la Emilia Romagna, pateito de 15 minutos, examen. Cuando llegamos sólo eran las 11.30 y Castagnetti estaba allí, viejito y encantador. Nos dijo que nos sentaramos y podríamos hacer el examen. Empezó C mientras yo rerepasaba los apuntes in extremis, por si me preguntaba lo mismo. Esto es lo que pasó a continuación (en algo parecido al italiano en el original):

Castagnetti:
Bien, cuéntame todo lo que sepas sobre las características fisicoquímicas de la leche.
C:...
Pétalo frunce el ceño y mira los apuntes pensando : WTF???
Castagnetti sonríe expectante.

C(de color verde): La leche...para alimentar a los potros?
Pétalo piensa "oh, qué crack es C!", y ya sabe más o menos donde buscar en los apuntes.
Castagnetti: Emm...no...la leche. La leche de vaca, para alimentar humanos.
C: Pero...pero, eso no está en los apuntes.
Castagnetti: Claro que sí!
C: No, mire...(enseñandole mis apuntes).
Castagnetti: Emm...pero vosotras de qué asignatura sois?
C: De neonatología.
Castagnetti: Pero es que esto es Leche y derivados lacteos. De la licenciatura en agricultura.
C: Nos podemos suicidar?

En fin, Castagnetti era tan mono que nos llevó a su despacho a ver quién coño era el otro Castagnetti que era realmente nuestro profesor. Y lo encontró. Professoressa Silvia Castagnetti. Una donna.

Pétalo:
C, a partir de ahora llamas tú a la pizza y yo a los profes, vale?

Por supuesto, no se lo contamos a nadie. Es un secreto a muerte entre C, yo y todos vosotros. Shh!!!!

La foto es la facultad de agricultura de Bologna.

8 comentarios:

  1. Pero ¿no os preguntó cómo os llamábais? ¿No consultó su lista de alumnos? ¿No os pidió una identificación por si os hacíais pasar por otra persona?
    Pétalo... ¿nos estás contando una peli? No, supongo que es demasiado raro para ser inventado :D

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  2. Joder, yo me hubiera puesto de mala hostia una semana entera XDDD

    Donde Cristo perdió el llavero... Última parada de la guagua... Resulta que no era la facultad sino una casa de campo... Ya pensaba que el profesor iba a ser un rijoso que os quería frinkar XD

    ¿Aprobaron al final con la doña?

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  3. Jajajajajaajajaaja ¡Pues menos mal que era un secreto! XD

    Yo una vez subí a hablar con un profesor para que buscara mi examen, a ver por qué narices yo no estaba en el acta. Le hice revolver todo el despacho hasta que caí en la cuenta:

    - ¡Ay! jejej, Te vas a reír. Acabo de caer en que se me fue la bola, que esta asignatura yo la aprové el año pasado. Jiji.

    Doy gracias porque no ha vuelto a darme clases XD

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  4. JAJAJAJAJA, las cosas que pasan cuando estás en el extranjero son siempre como de película. Yo tb tengo unas cuantas anécdotas de cuando viví en Inglaterra... y cuando las cuento todo el mundo piensa que me las estoy inventando.

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  5. Bruja, que va, si entre que allí son unos lajas y que encima eramos erasmus, no comprobó nada. De todas maneras, por qué iba a querer nadie hacer un examen de una asignatura que no tiene? Ojala fuera una peli!

    Burbu, si, dios, humilladas que nos fuímos.

    Zorro, nosotras decidimos hacer como si nada hubiera pasado. Era menos humillante. Y lo peor es que la verdadera profa era un zorrón asqueroso que no nos aprobó ni a la de tres, XD.

    Peibol, confío en vosotros. Lo tuyo es peor! jajaja, cómo se te va a olvidar haber aprobado un examen!! Y además, te inventaste que habías hecho el examen o que?jajajaja.

    Speedy, pues si, es que una va un poco a ciegas, y claro, asi pasa lo que pasa...

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  6. jajaj, desde luego, es una anécdota en toda regla.. Pero en aquel momento os queríais morir. Jjaja. Bueno espero que al final aprobaráis. Besos

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  7. Jajajajja qué surrealista ¿¿¿¿??? cómo os pueden pasar estas cosas??? jajajaja qué bueno! y menos mal, porque pudo terminar peor...mi mente calenturienta también barajó la posibilidad de que el profe fuera un corruptor de alumnas y os quisiera frinkar en la mansión victoriana...(eso hubiera ya sido ya el guión perfecto de una peli de terror serie b típica típica)

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