martes, 21 de diciembre de 2010

Mussa

Hace más o menos un mes y medio, estuve de puente en mi casita, donde ahora mismo me encuentro. Echaba muchisimo de menos a mi ex, y una de las razones de venirme era claramente la de verle y decirselo, confiando en que pudieramos arreglar lo nuestro.
Llegué a la ciudad y los edificios se me caían encima, el aire me agobiaba, todo, absolutamente todo era un recuerdo suyo. Y cuando digo todo, es todo. Y es que, ocho años, dan para hacer de todo y estar en todos los sitios del universo. Vivir ese fin de semana fue una auténtica tortura. Un suplicio de principio a fin. Mi mejor amiga también me acababa de mandar a tomar por saco así que la sensación de que me habían echado de mi propia vida era mayúscula. Mi madre no sabía que hacer o decir para que me riera un poco. Pero yo llevaba permanentemente una máscara de terror. Empecé a acosar a mi ex a sms. Es que yo soy mucho de acosar. Creo que es genético. No sé, yo no tengo ese orgullo que tiene la gente. Como pienso siempre bien de casi todo el mundo, no me cabe en la cabeza eso de "date a valer". Por qué querer a alguien y demostrarselo iba a ser darse poco a valer? Pero no todo el mundo piensa lo mismo y acosar está feo, que me lo han dicho. Si os acoso, lo siento, no es a posta, es que os quiero y probablemente estáis pasando de mi culo demasiado.

En fin, que me puse en plan psicópata. Vamos a vernos, vamos a vernos, vamos a vernos. Y él no quiero, no me apetece, dejame tranquilo, me haces daño así, no seas pirada. Y yo: vamos a vernos, vamos a vernos. Yo había cruzado España solo para decirle cuan necesario era en mi vida y no pensaba largarme sin hacerlo. Así que una noche me harté, me vestí y me fuí a su casa. En algún momento tendría que salir, claro. Y a mi esos gestos psicópatas me parecen mega románticos. Un día, claro. En fin, fuí caminando hasta su casa, me bebía las lágrimas mientras le escribía sms del tipo "algún día tendrás que salir". Todo muy dramático, no daba nada de miedo.

Cuando llegué allí me senté en un banco delante de su casa. Con los ojos como una rana clavados en su portal. Pasaron cinco minutos, pasaron diez. Ojos de rana. Lloriqueos. Pasaron quince, pasaron veinte. Ojos de rana.

- Hola.

La voz venía de mi espalda. Me giró y me encuentro un chico jovencito, vestido como de skater, más negro que la noche, mirandome.

- Emmss.. hola.
- Como llamas tú?
-...
- Oye? Cómo llamas?
- Qué quieres?
- Nada, por qué tú sola?
- Porque si.
- Puedo sentar aquí?
- Si.

Y se sentó a mi lado. Yo con cara de peo épico, con ojos de rana psicópata y un negrito de la edad de mi hermano sentado a mi lado queriendo ser mi amigo.

- Puedo hacer pregunta?
- ...
- Que si puedo hacer pregunta.
- (Suspiro) Si.
- Quieres ser amiga?
- Qué?
- Amigos. Yo quiero amigos aquí.
- Para qué?
- Para sentarnos y charlar.
- Mira, no estoy para rollos hoy.
- Que hacer aquí sola llorando?
- Espero a un amigo.
- Cuanto tarda?
- No lo sé, está al llegar.

Mi ex tardó cuatro horas en aparecer. Cuatro horas en las que esperé sentada en aquel banco, llorando como un bebé, sola y lejos de todo el que me importaba. Bueno, sola no. Con Mussa. Mussa es de un país rarisimo que no había oído en la vida. Tiene dos hermanos y sus padres le quieren mucho. Se fue de su país porque quería ver mundo, y hace todos los cursillos que hay en el inem. Se muere por viajar, y cuando supo que he estado tres veces en EEUU se emocionó hasta límites insospechados y me hizo contarle cualquier chorrada que recordara. Sutilmente me preguntó mi edad y cuando se la dije me dijo que parecía más joven. Al rato me dijo que era muy guapa. Yo no pude más que sonreir y pensar en que extraño desconocido me había mandado el universo para consolarme el alma. Me contó cosas de su país y me preguntó por cosas de aquí. No se movió ni un minuto durante esas cuatro horas.

En cuanto llegó mi ex lo dejé tirado en el banco.
Mi ex me llevó a casa y me rechazó.

13 comentarios:

  1. Me he reído y me has inspirado ternura. Creo que estás volviendo a ser tú. Un beso muy muy fuerte.

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  2. Pues mira, justamente hoy... soy la parte acosada, y he de decir... que me habrías dado mucho miedo. Llegué a decir que si aparecía más, le denunciaba así que fíjate. Sé que soy poco comprensiva.

    Pero es que entiendo como una muestra de amor más grande, ceder al deseo del otro de no querer volverte a ver (por lo menos a la tercera, intentarlo puede valer). No sé, cuando me dejaron, entendí que la última persona a la que deseaban ver, era a mí... o quizás es que no sentía tanto...

    Porque pienso ahora en J... y claro que lucharía, quizá más que con los otros. Pero no sé, tiendo a prevalecer los deseos de los demás sobre los míos. Que no es que me haya ido muy bien, que digamos. Ahora sí, menos mal xD.

    En cualquier caso, que sepas, que a pesar de darme miedito (porque estoy muy sensible con el tema), me ha encantado este post, me ha gustado mucho el momento del banco. Parece una película.

    Y sí, extraño el destino por enviarte compañeros para consolarte el alma, justo cuando lo necesitabas. Tengo curiosidad por saber qué será de Mussa.

    Besos.

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  3. bueno, como yo también ando acosando a mi ex, no me asusta tanto tu actitud. creo que demuestras que le quieres.
    mussa es como un ángel de esas pelis chorras que una ve los domingos lluviosos.
    al final qué pasó? tu ex te rechazó... y?? le seguiste acosando? te diste por vencida? te lo montaste con mussa en el banco de enfrente de la casa de tu ex?
    espero una segunda parte de la historia!!
    un beso y ánimo.

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  4. Post intenso donde los haya, y extraño universo que te envia a Mussa para consolarte el alma... y algo consiguio, aunque despues te doliera el rechazo.

    Un beso fuerte!!

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  5. Pues yo hoy estoy blandita y pensar en Mussa, en lo rebonico que fue... dios, me ha salido una lagrimilla!

    Que persona tan maravillosa, joder! Irse solo a otro país, hacer todo lo que esta haciendo, buscar amigos de la forma más inocente... dios, me parece precioso...

    buaaaaaaaaaa!! =__________________________(

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  6. ¿No hay una mayonesa que se llama así?

    Bueno, hiciste lo que pudiste, más que eso ya no se puede, que no se diga que no lo intentaste por todos los medios. ¿Fue un rechazo definitivo? No te vengas abajo, ánimo, sonríe :) Al menos ya puedes seguir con tu vida sin tener espinitas clavadas.

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  7. Cada una de las personas con las que nos cruzamos durante toda nuestra vida, tienen una misión.
    Pueden acompañarnos en el camino un tiempo, pueden permanecer ya siempre a nuestro lado, pueden ser efímeras... pero siempre siempre existe una razón por la cual nos hemos encontrado con ellas.

    Un beso grande!

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  8. Jo... ¿soy la única a la que Mussa le ha dado un poco de pena? Que te entiendo, que en ese momento yo también me habría ido con mi ex, pero no sé, pobre chaval... fue en plan clínex :S

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  9. Totalmente de acuerdo con Aliena, yo durante una época me sentí como tu y tambien fui "acosadora" ;),afortunadamente se cruzaron por mi camino unas personas que estuvieron un tiempo, me cuidaron y luego desaparecieron, cosas del erasmus! Pero que desde luego creo que sobrevivi gracias a ellas!
    Ánimo!

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  10. es como un cuento de navidad!! muy bonita historia

    bss

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  11. Creo que hay que saber cuando retirarse. Y, como dice Biónica, respetar el deseo del otro de no querer verte es la mejor muestra de amor. Acosar, patalear y no parar hasta que la otra persona cumpla con tu deseo de verte, es tremendamente egoista y caprichoso: "YO quiero que nos veamos, porque YO te quiero, porque YO te echo de menos y porque YO tengo la esperanza de que podamos arreglarlo" Es decir, me suda la entrepierna que a ti no te apetezca, que tu no me quieras, que tu no quieras arreglar nada o que, simplemente, verme o tener cualquier tipo de relación conmigo te haga daño.

    Creo que deberías pararte a reflexionar sobre tu actitud con tu ex, y si de verdad le quieres, preocupate más por él y no tanto por tus deseos. Además, por lo que he podido leer, me ha parecido entender que le hiciste bastante daño, y perdonar no es ninguna obligación. Quizás no sería mala idea que le respetaras eso, y siguieras adelante con tu vida.

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  12. jamás acosé a alguien por estar conmigo, irá en el carácter, supongo.

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  13. Me ha encantado esta entrada... Destila tanta ternura!
    Además, me he sentido muy identificada contigo en eso de acosar a llamadas o SMS al novio, despuésde alguna trifulca. Yo también tuve mi época así. Y también me parecía el colmo del romanticismo. Pero luego me di cuenta de que la gente no lo ve así. Al revés: te ven como una psicópata, y se asustan.
    Eso me pasaba mucho con mi ex.

    Ahora ya no soy así. Aprendí a comerme las ganas de enviar SMS o llamar constantemente para disculparme. Aprendí a esperar que fuera él quien también diera muestras de querer arreglar las cosas. Ya no se trata de orgullo, sino de dignidad. Que una no va a ser siempre la culpable de todas las trifulcas, no?

    En fin... qué mal me sabe lo de tu ex. Pero, sinceramente: si después de esperarlo durante 4 horas frente a tu casa, él te rechazó así... Quizá no valga tanto la pena.
    (Pero bueno... tampoco quiero yo meterme donde no me llaman).

    Un beso!!

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