lunes, 14 de febrero de 2011

El jubilado y las aceitunas

Esta mañana me he despertado entre flores, bombones, sms de amor, postales electrónicas, masajistas serbios y admiradores secretos cantando bajo mi ventana. Un coñazo todo, vamos.

Mis ganas. Aunque bueno, mi conejito me da todo el amor que necesito. Ejhem.

La cuestión es que ahora debería estar pasando la aspiradora respondiendo a todos los mensajes de amor y como no me apetece y yo soy de las que lo dejan todo para el final de los tiempos voy a contaros una historia que me contaron ayer con la que me estuve riendo horas. El protagonista es un personaje bastante habitual en mi blog, mi abuelito.

Mi abuelo y mi abuela, como jubilados que son, tienen un presupuesto limitado para pasar el mes. Aún así hacen unas maravillas que lo flipas, sobre todo mi abuela, que es capaz de convertir cincuenta céntimos en un euro si la dejas. El tema es que estaban ellos mirándose el catálogo del Carrefour, decidiendo qué iban a comprar ese mes. Entonces vieron una oferta de aceitunas, que por lo visto era la panacea de las ofertas de las aceitunas. Se emocionaron a muerte y decidieron que las tenían que comprar. Eran tropocientas latas, pero no importaba, porque las aceitunas no se ponen malas, y las podían alamacenar en la despensa del sur por los siglos de los siglos, amén. Pero había un problema. Mi abuela estaba súper ocupada al día siguiente y no podría ir a comprarlas. Y a mi abuelo le daba miedo que se acabaran las aceitunas en el Carrefour (lo que es estar jubilado, eh?), así que decidieron que iría mi abuelo sólo a comprarlas.
Mi abuelo lo tenía todo organizado. "Voy a tal hora, aparco el coche cerca de la puerta, voy derechito al pasillo de las aceitunas, las cojo y me las llevo, triunfante".



Y así lo hizo. Llegó al súper y vio los carros allí aparcados, pero como llevaba el dinero justo y a él eso de dar un euro porque sí, aunque luego te lo devuelvan no le mola, pasó de largo. Además, el sólo quería la caja de las aceitunas, y eso lo podía llevar cogido. Entra en el Carrefour y como no encuentra las aceitunas por ningún sitio le pregunta a una cajera dónde está el pasillo aceitunero. Por fin llega y lo encuentra.

Pero, horror!! La gente ha ido cogiendo latas sueltas, y las latas ya no están en cajas, sino todas tiradas por ahí. Pero no importa, porque él sabe cuantas latas venían en la caja, porque como buen ahorrador, antes de decidir comprarlas hizo tropocientos cálculos de cuánto se ahorraría, cuánto costaría cada lata, etc. Pero claro, no tiene carro.
Y cómo se llevan 24 latas de aceitunas cogidas en brazos hasta la caja? Sencillamente no se puede. Empieza a hostilizarse. Se le está complicando demasiado algo tan simple como ir a comprar aceitunas de oferta.
Piensa en ir al coche, que allí tiene un euro y volver a subir para coger un carro (no sabía que existían las cestas), cuando ve un carro abandonado por allí. Bueno, quien dice abandonado, dice lleno de ropa, pero no hay nadie cerca así que él saca la ropa muy bien dispuesto y la coloca donde pilla, y se lleva el carro muy ufano, en busca de sus aceitunas.
Cuando está llegando al pasillo, lo alcanza una reponedora del Carrefour. Y le dice que ese carro es suyo, que estaba reponiendo ropa! Mi abuelo, el pobrecito, le dice que creía que no era de nadie, y que claro, él nunca suele venir al Carrefour y no entiende que es lo que tiene que hacer, que él sólo quiere unas aceitunas que están de oferta, pero las aceitunas no tienen caja, y claro, él trajo el dinero justo, y no puede permitirse un carro para llevarlas, y Zapatero me da muy poco dinero, sabes? "Yo sólo soy un pobre jubilado, sobs"...todo eso poniendo ojitos de cachorrito de 72 años.
Otra cosa no, pero los ojos de cachorrito los pone genial. Así que la chica se apiadó de él y le prestó el carro y lo acompañó mientras cogía las 24 latas de aceitunas y las llevaba a la caja. Allí lo dejó con sus latas en la cinta y ella se piró a seguir reponiendo ropa.
Total, que mi abuelo, todo orgulloso de haber resuelto tremenda situación, y tan cerca de conseguir sus aceitunas, se dispone a entregarle el dinero justito justito a la cajera. La cajera está a punto de coger el dinero cuando a él se le ocurre preguntar: "Niña, y las bolsas para meter las latas?". Y la cajera le responde:

- Las bolsas hay que pagarlas, cuestan un céntimo.
- CÓMO? QUE LAS BOLSAS QUÉ?
- Lo siento, no es cosa mía, es política de la empresa. Las bolsas cuestan un céntimo, o luego las reutilizables esas grandes que cuestan 50.
- PERO ESTAMOS LOCOS O QUÉ? COBRAR POR LAS BOLSAS???
- Lo siento, caballero, es así.
- PUES SABES QUÉ TE DIGO? QUE AHÍ TE QUEDAS CON LAS ACEITUNAS! Y HAN PERDIDO UN CLIENTE!!!

Y se fue. Con toda su cara. Dejó las 24 latas en la caja y dijo que nunca jamás volvería. Y lo cumplió, al día siguiente mi abuela compró las aceitunas y mi abuelo se quedó en el coche esperándola como un vulgar criminal.

11 comentarios:

  1. Mira, hizo muy bien en dejarlo todo, igual que mi hermana, que dejó la compra de 15 días en la caja por no querer darle bolsas.
    En otros países te recompensan por no llevarte bolsas. Aquí, directamente, al negocio, a cobrarlas.

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  2. Jajajajajaj lo que me he podido reir, oye pues hizo de puta madre! Lo de cobrar por unas bolsas supuestamente ecológicas es que sólo puede pasar en este país! ecología? una mierda les importa la ecología!

    Quedó como un señor y encima al día siguiente tuvo sus aceitunas sin volver si quiera a pisar ese antro del averno :PO

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  3. Muy bueno tu abuelo!! Consecuente con sus ideas ;D

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  4. Estaria bien seguir su ejemplo. Un saludo.

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  5. Qué grande, tu abuelo. Jajajajajaja!!!

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  6. Genial tu abuelo. Hizo bien!! Jejeje!!

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  7. Jajajaj!! Lo que me he podido reir!!! Un crack, tu abuelo, sí señor. Así se hace! Desde hoy, me declaro fan incondicional suya. :D
    Besos!

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  8. Lo de cobrar las bolsas ya lleva haciéndose en Holanda desde hace años. Eso si, allí nadie va al super sin su propia bolsa.

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  9. ¡Hay que ir al super con tu propia bolsa! Mis padres tienen las del carrefour siempre en el coche, son grandes y fuertes, y duran meses y meses y meses, es bastante cómodo.

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  10. Jajaja! Ahora ya sabes que le puedes regalar a tus abuelos, unas bonitas y reutilizables bolsas para ir a la compra! XD

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  11. Cuando estuve en Italia de erasmus vi lo de cobrar por las bolsas por primera vez. Y he de decir que a mí me parece buena idea. Producir esas bolsas gasta una cantidad de recursos bestial y contamina una barbaridad. Y además, no somos nada ahorradores con ese tipo de cosas, cogemos y cogemos y cogemos sin fin! Que la intención del supermercado sea lucrarse o sea economizar es lo de menos, lo importante es que es una medida y que es bastante efectiva. En mi casa tenemos esas bolsas de rafia que se reutilizan, y funcionan de maravilla. Me parece bien que se cobren. Por desgracia, así somos, que necesitamos que nos cobren dinero para concienciarnos. Si nos dicen "es por el medio ambiente, traete tu bolsa", muy poca gente lo hace. Ahora, si dices "te cobraremos las bolsas", hay que ver como se mueve la peña...

    Mi abuelo es un crack, en cualquier caso, después de la odisea que le supuso llevar las aceitunas hasta la caja el tío no se cortó un pelo y allí las dejó. La cuestión es que mi abuelo tuvo una tienda de comestibles durante muchos años y está muy sensibilizado con el tema de cuidar al cliente, y ese tipo de cosas, y como él ha pasado mucha necesidad en su infancia y juventud, en lugar de pensar que son para mejorar, las entiende como un atraso, como una vuelta al pasarlo mal.

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