viernes, 1 de abril de 2011

El famoso que me achuchó


Hace unos buenos meses ya, escribí dos posts sobre cómo ligar en internet. En uno de ellos comentaba algo que en su momento me sorprendió que a nadie sorprendiera. Esta semana me han preguntado por ello en el formspring y he decidido que sin duda es una estupenda anécdota para contar. Sobretodo ahora que ha pasado un tiempecito.

Esta claro que el mundo es un pañuelo, y que internet es un maravilloso sitio para socializar con otras personas que viven lejos de nosotros y que en otras condiciones nos sería imposible conocer. Pero a pesar de que es algo muy divertido, nos enfrenta con la realidad de que nunca (o casi nunca) sabemos con certeza quién está al otro lado de la pantalla. Esta historia lo demuestra.

Todo empezó una calurosa noche de verano. O no, no me acuerdo en realidad. Era una de esas noches de viernes en las que quieres salir o tener un plan súper molón pero todos tus amigos tienen planes con sus amigos paralelos que no te incluyen, y además la peli que te has bajado resulta ser una porno y ni siquiera tienes unos tristes diez euros para pedirte una pizza y alegrarte la noche. Un viernes de mierda, vamos. La cuestión es que me metí en la chorbocuenta, que es una cuenta que doy cuando no quiero dar mi cuenta verdadera y en la que básicamente hay un montón de tios absurdos. Como un cajón desastre en el que rebuscas cuando estás aburrida para descubrir que efectivamente no hay nada interesante. Pero esa noche el aburrimiento era tan mortal que me metí. Y sonó la flauta, uno de los chicos que allí estaban era muy simpático y parecía bastante inocente, no me decía guarradas. Así que le di mi dirección de verdad y empezamos a hablar con asiduidad.

Tenía mi edad, era simpático y muy muy educado. Sus ocupaciones no eran las más habituales en un chico de su edad, es verdad. Pero a mí eso sólo me dio para pensar que simplemente era un tío de pasta. Chatear en internet no tiene por qué ser solo para pobres, no? Este chico se dedicaba a escribir y a invertir. O a lo mejor sólo era una trola y era empleado del mercadona, pero, sinceramente, mi filosofía en internet es "si solo estoy jugando, me da igual cual sea tu personaje mientras te lo curres". Y yo, por aquella época estaba jugando y nada más.

Un día, me pidió una foto. Yo no quería pasarle ninguna porque es algo que me pasa habitualmente cuando conozco gente por internet, me hago una imagen mental de su físico y luego al ver su aspecto real es fácil decepcionarme. Y si estás, no sé, intrigada por esa nueva relación que está surgiendo, tienes ese gusanillo de la ilusión de conocerle un poco más, pues da como miedo arriesgarse a que físicamente sea un monstruo marino y te corte el rollo. Casi que prefieres imaginarte a Robert Downey jr (ay omá), porque al fin y al cabo, como he dicho antes, es solo un juego que ya de antemano sabes que no va a pasar a mayores. Y si me pedía una foto a mí, era de lo más probable que me pasara una suya. Pero en fin, si no pasas la foto corres el riesgo de que piensen que eres un orco y no te hablen más. Así que le pasé una. Y como imaginaba, el insistió en mandarme una suya. La acepté sabiendo que era el principio del fin, y la abrí remolonamente, con un ojo medio cerrado. Pero lo que vi...no era lo que yo esperaba. No, tampoco era un pene. Era un chico de pie al lado de una piscina, en bañador y con la cabeza inclinada como mirándose los abdominales. Y cuando digo abdominales no me refiero a la región anatómica, no. Eran ABDOMINALES de verdad. Tableta de chocolate. 300. Ha quedado claro? Como un modelo de Calvin Klein. A mí, los tipos musculados, la verdad es que no me emocionan espcialmente, pero...yo esperaba a Macario. Y me encontré con esa superdotación abdominal. Y me dije "ya, claro, este la ha sacado de google".

Y así se lo hice saber. Tras un rato de "venga ya, no puedes ser tú, no te creo", se indignó y me puso la cam. Estaba sin camiseta, y efectivamente era él. Pero no se le veía la cara. Y en la foto que me había pasado tampoco se le veía. Le pedí que me la enseñara (la cara), pero no quería. Se ponía en plan misterioso y me decía cosas como "ahora no puedo, de verdad" y el iconito del msn que guiña un ojo.

Seguimos hablando un tiempo, y seguía sin enseñarme la cara. Yo me burlaba de él, le preguntaba si es que tenía un grano horrible en la nariz, o si es que era bizco, o si tenía cuernos. Él se reía y me decía que no era nada de eso, que simplemente prefería esperar. Mi cara si que le interesaba, eso sí. En fin, la cuestión es que un día, se decidió a pasarme una foto suya en la que se le viera bien. Primero se puso todo místico, "me prometes que esto es entre tú y yo, verdad?" y le dio tanta importancia al acontecimiento que yo me temía lo peor de lo peor. "Ya verás, va a ser un tío con tres narices", le comentaba a Mascotadelamor. Peeeero no. Su cara era perfectamente normal. Osea, ni guapo ni feo, pero tenía dos ojos, una nariz, una boca...pelo en la cabeza, dos orejas...todo dentro de lo normal. Me pareció que tras ver la foto él esperaba que yo sufriera algún tipo de shock o dijera algo súper relevante, pero...yo no noté nada raro. Lo juro. Pero si que su cara me sonaba de algo. Esa noche pusimos la cam y esta vez sí que enseñaba su cara sin problemas. Me alegré de que se estuviera soltando.

Entonces poco a poco empezaron a cuadrarse muchas cosas en mi cabecita, como un puzle. Y además todo como de golpe. De repente estaba en internet haciendo tonterías, cuando empecé a preguntarme:

- Por qué tanto rollo con enseñarme su cara? Si no le pasa nada. - Y...por qué la foto es como de estudio? - Y...qué esperaba que pasara al enseñármela? - Y...por qué me suena tanto su cara?

De todas las opciones que había barajado, había una a la que no le había prestado atención. Que fuera alguien conocido. Inmediatamente mi cerebro empezó a gritar. Y a pensar en su nombre, buscando un apellido famoso que le pudiera cuadrar. Fulano..., Fulano..., Fulano Medina? No. Fulano...Pérez? Tampoco. Hasta que di con uno y lo metí en google imagenes. WTF. Allí estaba. Llevaba meses hablando con un famoso y no tenía ni zorra idea. No solo eso, él me había enseñado su cara esperando que yo entrara en shock y ni siquiera le había reconocido.

Seguimos hablando un tiempo, ya a cara descubierta, y se puede decir que nos hicimos amigos. Me daba mucha pena porque me contaba cosas suyas que daban a entender que le costaba mucho abrirse a los demás, supongo que por miedo a que se aprovecharan de él.

A raíz de eso, la cosa se fue enfriando. De hablar todos los días pasó a hablarme muy de vez en cuando. Un día, después de verle en la noria, le mandé un sms. Me dijo que no estaba molesto conmigo pero que estaba muy ocupado. Pero las siguientes veces que hablamos la cosa se notaba muy diferente. Él parecía pensar que el hecho de ser conocido era llave más que suficiente a mi cam y mis bragas, pero se dió con la puerta en las narices al ver que no. Yo me cansé de que todas las conversaciones giraran en torno a que yo me quitara la ropa para él así que acabé cogiendole bastante asquito. Al final nos hartamos y nos borramos.

Ahora lo veo en la tele, en las revistas y pienso en la penita que me da. Porque está muy solo.Hace poco borré las capturas que le había hecho para demostrarselo a mis amigas, no me apetecía tenerlas. Y como trauma me ha quedado el odiar el icono del msn que pica el ojo. Lo odio y le veo cara de guarro. Así que evitad ponérmelo por favor.

Pero en fin, es una historia como minimo muy curiosa y que da mucho que pensar acerca del poder de internet.

Y si aquí la que os escribe, no fuera Pétalo, una anónima florecilla, sino fuera vuestra vecina del cuarto?

*No, no era Michael Jackson.

13 comentarios:

  1. Mierda y sigues sin contar quién era!!!! GRRRRRRRRRRRRRR

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  2. Ahora voy a estar todo el rato pensando con quién hablabas!!! Joooooooooooooooooooooo eso no se haceeeeeeeeeeeeeee

    Quién es? Quién es? Quién es?

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  3. Arggggg!!! Yo soy casi desconocida por tu blog... pero pa eso soy más cotilla que la que más! No vas a dar ni una pista!!!

    Por cierto, lo del debate por destapar o no la foto... ufff yo también he pasado por eso! (aunque lo tenía en mi antiguo blog) la verdad es que nunca sabes que hacer...

    bss

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  4. Yo también quiero saber quien era, jajaja!
    Yo también tengo una chorbocuenta y empece a hablar con un chico que resulto que viviamos en la misma calle (mi calle es de las mas pequeñas de la ciudad, es de las de sin salida) y bueno ahora somos vecinos y algo mas...
    Muak

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  5. Sabes que ahora te van a estar atormentando para que, como mínimo, digas alguna pista, ¿verdad? :p

    Por cierto, ¿nos das alguna?

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  6. Jo, te dije que quería seguir en el anonimato >_<

    =P

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  7. yo creo q sé quien es...el hijo de Carmina Ordoñez!!! x lo q cuentas parece...

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  8. Yo también creo que sé quien es...
    ;)

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  9. ...¿¿alguna pista más?? :)

    tableta como 300... suena bien...!!

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  10. Jo, qué intriga!!! Yo también quieoa saber quién era!!!!!
    Qué historia tan chula... Anda, que lo que no lase a Pétalo! ;)

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