lunes, 18 de julio de 2011

El resplandior: Origins

Muchas veces he hablado de ese gran don que el cariñoso creador tuvo a bien transmitirme el día que decidieron cuales iban a ser mis virtudes una vez enviada a la Tierra en forma de gorjeante y adorable bebé. Yo era tan, pero tan tan especial para Él, que en lugar de darme algo sencillo y superficial como el superpoder de ser flaca siempre, rica, vientre plano como algunas (ejem, no quiero señalarte, Cattz) o la anticelulitidad eterna, decidió que mi superpoder tenía que ser único. Dudó entre una carta de Hogwarts a los 11 años o el resplandior. Y por supuesto me tocó el resplandior.

Qué tiene de divertido ser mago? Si hay que estar moviendo el brazo ahí como las locas y llevar un palo encima continuamente. Eso es peligroso, fijo. Además, las cosas ahora estaban fatal con Voldemort así que mejor el resplandior, así se aseguraba de que siempre tuviera una anécdota estrafalaria para contar. Que eso abre puertas que te cagas. Gracias, creador, encantada con mi don, oye. Por ahora sólo me ha servido para tener un blog, pero soy paciente y seguro que en cualquier momento me saca de pobre.

En fin, que yo pensaba que era algo intrinseco propio mío de mí propiamente y nada más. Bueno, y de unas pocas elegidas más. Imaginad lo caracteristico mío que es, que cuando llego a una amiga y le digo " NOSABESLOQUEMEHAPASADO". Lo digo así, en mayúsculas y sin respirar, porque es algo que estoy aprendiendo a controlar pero hablo muy rápido y no se me entiende la mayoría de las veces. Idioma moyero que le dicen. Pues cuando lo digo, la amiga de turno a la que se lo esté contando me responde "otro mongo?". Es un poder realmente superpoderoso.

Pues el otro día, hablando con mi madre, la verdad es que no recuerdo de qué, me fue revelada una verdad que me había sido ocultada durante años. Es genético. Como lo de los fantasmas de Melinda pero con mongos. Bueno y que yo no suelo estar en picardías cuando tengo los encuentros resplandiorosos. Aunque igual es que aún no ha alcanzado su máximo potencial. Miedo tengo. En fin, que ibamos en el coche hablando, y la conversación fue tal que así:

- A mí es que eso de mirar a las demás en el vestuario de la piscina me parece muy feo, pero tu padre siempre viene contando la de churras raras que ve allí. Yo no sé si se les queda mirando o qué.
- Pff, seguro, si no se corta un pelo.
- Claro que yo hace tiempo que ya no voy a la piscina.
- Y eso?
- Ay, creo que no te lo he contado, creo que no voy desde ese día.
- Qué día?
- Resulta que casi todos los profesores tenemos un día en el que salimos pronto del instituto, lo organizamos así al elegir horario.
- Ajá.
- Entonces ese día me venía súper bien para ir a la piscina después de trabajar.
- Si.
- Y yo llevaba mi mochilita siempre preparada en el coche, toda bonita yo.
- Y qué pasó?
- Pues que ese día salí del curro y eso hice, me fuí a la piscina. Y entonces llego, me meto en el vestuario a cambiarme y ponerme el bañador, y me lo encuentro lleno de señoras.
- Claro.
- Si, pero lo raro es que todas se me quedaron mirando súper fijamente. Y claro, me empecé a mosquear.
- Llevabas la bragueta abierta?
- Creo que no, empecé a mirarme el cuerpo a ver si me pasaba algo y no. Y entonces vuelvo a mirarlas, y veo que una se coge el tirante del bañador, y se lo baja y se saca una teta.
- WHAT?
- Como lo oyes...
- JAJAJAJAJAJAJAJAJA
- Eran mongas.
- Ay, me muero, me muero, baja la ventanilla...
- Y entonces llegó la monitora y las reprendió y las ayudó a vestirse.
- JAJAJAJAJAJA
- No te rías, lo pasé fatal.
- Luego me dices que sea comprensiva con los mongos.
- Pobrecillas, no saben lo que hacen.

Ahora lo sé. Pertenezco a un linaje antiguo de mujeres dotadas con el resplandior. Un don tan inútil como potente.

17 comentarios:

  1. La cara de tu madre debió ser todo un poema... qué plan :S

    ResponderEliminar
  2. Y como en tu ciudad no hay gente rara apenas... Es que en dos días que salimos a la calle tuvimos un par de encontronazos raros XD

    Lo del estómago no es cosa mía, es genética materna pura y dura. Mi padre compensó dejándome sin pestañas y con piernas-columna.

    ResponderEliminar
  3. me parto, qué bonita es la genética, que además de todas las taras de tus padres también te hace cargar con sus "dones".

    Pobrecilla tu madre, que su única hora libre a la semana coincide con el curso de natación de las mongos

    ResponderEliminar
  4. no he entendido nada, qué te pasa que te encuentras con gente con síndrome down por la calle? es que de verdad que no he entendido nada

    ResponderEliminar
  5. ¿El resplandior consiste en encontrarse con "discapacitados mentales" (falsamente correcto políticamente que es uno)? Por que si no es eso me he perdido.
    Yo tengo el superpoder de dormirme sentado, el de la opacidad y mi famoso superolfato.

    ResponderEliminar
  6. yo tampoco me he empapado de mucho :)

    ResponderEliminar
  7. A lo mejor tu don tiene un fin, y lo estás desperdiciando.
    Yo creo que eres la designada para liderar un ejército de mongos que dominarán el mundo y pondrán los cimientos para reconstruir una sociedad utópica.

    Eres la versión canaria y de "El señor de las bestias".

    http://www.filmaffinity.com/es/film863915.html

    ResponderEliminar
  8. Ya vereis lo que va a tardar en aparecer un troll por aquí...

    3,2,1...

    ResponderEliminar
  9. Es un blog privado,al que no le guste el tema que no entre.
    Trooooll!

    ResponderEliminar
  10. Jo... pues perdonadme, pero yo tampoco me he enterado de la patata... ¿superpoder? ¿cuálo? :S

    ResponderEliminar
  11. A ver, para los que no os habéis enterado y tampoco habéis pinchado en el enlace que hay en la palabra "resplandior", mi primera entrada sobre el resplandior:

    http://mylaundryservice.blogspot.com/2009/09/los-renglones-torcidos-de-dios-ii.html

    La segunda parte:
    http://mylaundryservice.blogspot.com/2009/10/los-renglones-torcidos-de-dios-ii.html

    Aliena, mi madre flipaba, claro, XD.

    Cattz, si, en mi ciudad abundan, yo creo que tiene que ver con el incidente ese del boro...

    Bequi, si, pero lo tuvo claro, bien que abandonó la natación...XD

    Anónimo, no necesariamente sindrome de down, en general gente rara que me hace pasar situaciones violentas. El termino mongo no es ni peyorativo ni literal por lo general en este blog.

    Alex, lee.

    Bread, te imaginas? Quieren que domine el mundo? Suelen ser gente muy buena, es verdad...

    Aliena, ya pasó, recuerdas? O no estabas? De hecho mi ultima entrada sobre el resplandior es de hace más de un año, y dejé de escribirlas por eso, porque levantaban ampollas. Pero mucha gente me ha dicho que las echaba de menos. No hay que tomarse tan en serio las cosas, y la gente debería saber que no es con maldad.

    Yamane, L, os he puesto el enlace en este comment.

    ResponderEliminar
  12. Ahá. Como bien decía Bichejo, somos gente vaga xD

    ResponderEliminar
  13. Sí sí niña, por eso lo decía... siempre aparecen :P

    ResponderEliminar
  14. jajaja!!! ya he leido todas las entregas del resplandior, pues tiene su gracia, oye.

    ResponderEliminar
  15. ah y por cierto, que si alguien quiere visitar mi blog que es nuevo: www.enlaotravidabrianweiss.blogspot.com

    gracias!!!

    aunque vale con pinchar la L.

    ResponderEliminar
  16. Jajajajajajaajaj!!!! Qué partida de culo con las anteriores entregas de Resplandior!!!!
    Vaya, vaya... así que tienes ESE don, y que es hereditario, por lo que se ve!! xDD
    Yo tuve un don similar, (en el pasado). Yo fui la típica niña que siempre gustaba a los "raritos". En mí no se fijaba el tío bueno de la clase, no! Ni el capitán del equipo de fútbol. Qué va...
    Yo siempre le gustaba al raro de la última fila, que o no estudiaba nada o era el empollón repelente, o el gordito, o el marginado, etc.
    Afortunadamente, perdí aquel "preciado" don... xDD
    Besos... Y ríete! Qué otra cosa vas a hacer?

    ResponderEliminar