lunes, 24 de septiembre de 2012

Aquella noche

Aquella noche estabas cansado. Era normal, te levantabas temprano y te ibas a trabajar mientras yo me quedaba en la cama retozando y esperando a que volvieras. Cuando volvías eras todo mío durante varias horas pero al llegar la noche estabas cansado. Normal.

Aquella noche en concreto yo no estaba cansada. Quería meterme contigo bajo las sabanas y retozar juntitos. Que quería tema, vamos. Era una necesidad sobre todo emocional. Hay veces en las que te miro y me pareces tan tan tan lindo y bueno, tan dulce y amable, que el cuerpo me estorba. Quiero fagocitarte. Y, bueno, no puedo fagocitarte pero puedo intentarlo. La cuestión es que esa noche, repito, estabas cansado. Y yo muerta de amor.

Te metiste en la cama mientras yo apagaba el ordenador y me lavaba los dientes. Cuando entré en la habitación estabas de lado, invadiendo mi sitio, para variar. Bicho grandote. Me acosté a tu lado y te miré: los ojos cerrados. "No puede ser -me dije- si siempre tiene insomnio!!!!". Pero ahí estabas, dormido. Entiendeme, tuve que hacerlo, tuve que carraspear para despertarte sutilmente e indicarte mis ganas de que me dieras lo mío. Te despertaste pero no pillaste mis indirectas. Me enfadé. No me habías dado ni un triste beso de buenas noches!!! Es una especie de ritual que yo me acurruque en tu pecho y hablemos un ratito antes de dormir. Y te lo saltaste vil y deliberadamente! Me enfadé, muchisimo, además. Ni yo misma sé por qué me enfadé tanto, porque sabía que era un enfado autoalimentado tontamente. Estabas cansado de trabajar, no de estar de marcha loca. Y solo tenía que decirte que me dieras lo mío para que te despertaras y me lo dieras. Pero me apetecía que lo adivinaras.

En fin, decidí irme al salón a leer. Era algo que no había hecho nunca,  pero de repente estar en la cama se me hacía insoportable. Te despertaste mientras me iba y me preguntaste que pasaba. Te dije que me iba al salón para no molestarte con la luz. Veneno gratuito, si de algo estoy siempre segura es de no molestarte nunca.

Ya en el sofá intenté tranquilizarme y concentrarme en la lectura.  No leí una mierda, los párrafos me resbalaban por los ojos y el cerebro. No sé cuanto tiempo pasó, una media hora aproximadamente. De repente un movimiento me asustó, eras tú a través del cristal de la puerta del pasillo. En calzoncillos y con ojitos de cachorrito.

- Venga, ven a la cama, tonta.
- Estás durmiendo, no quiero molestarte.
- No puedo dormir si estás aquí enfadada.
- No estoy enfadada.
- Si lo estás, porque no te di mimitos y me dormí, verdad?
- Sobs. 
- Ven, te daré un millón de mimitos. 
- Pero estás cansado...y mañana tienes que levantarte pronto.
- Ya, pero llevo media hora con los ojos como platos en la cama.
- Lo siento.
- Tontorrona.

Y me llevaste de mano a la camita, me recostaste sobre tu pecho y me diste mil mimos. Y si tenía alguna duda de querer pasar mi vida contigo, allí donde tú estés, desapareció.

 Porque viniste a buscarme, zorra y egoista como había sido. Porque el pensar que me pasaba algo no te dejaba dormir. Habrá muchas veces que nos quedemos dormidos, rituales que desaparezcan, pero espero no olvidar nunca lo que sentí al verte a través del cristal, él día que descubrí que no quería tener que aprender a vivir sin ti.

14 comentarios:

  1. Oooooooooooooooooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

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  2. Joder, yo he hecho esto tantas noches... Me enfado por lo mismo, que no charlamos, porque no me da mi besito de buenas noches, porque no quiere tema porque está cansado. Y me voy enfurruñada y siempre, aunque repita lo mismo cien veces, siempre me viene a buscar al sofá.

    Hay que ver estos hombres, qué buenos que son a veces. :)

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  3. ¡Déjale que te haga un bombo ya para que no se te escape!

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  4. :__) Jo. Me das envidia de la buena. No le dejes escapar!

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  5. Felicidades. Te ha tocado el premio de debajo de las tapas. Disfrútalo y bobos dejéis escapar mutuamente.

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  6. Ande pone bobos es no os... El puto corrector del móvil, ya tú sabeh.

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  7. Oinnnnssss!!!! Pero qué bonitisisisisimooooo!!
    Me he emocionado un montón!!! Y me he acordado de las veces que ha venido Pompa a buscarme al sofá... Por eso los queremos ^_^

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  8. Y no lo he dicho antes, pero nada de llamarte a ti misma "zorra y egoísta". Porque no. Porque tuviste un mal momento y eso no te convierte automáticamente en zorra y egoísta. Ni nada que se le parezca.

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  9. Si alguien tiene esos detalles contigo, ¿cómo no se te va a aclarar cualquier duda? Me alegro mucho de que hayas dado con alguien así :)

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  10. Me alegro mucho por ti pe, tu p es un solete.
    Pero no puedo evitar ponerme en su lugar y ver que es un poco injusto para él, que se sienta culpable por algo que no ha hecho.

    Por otro lado, se que eres un amor con él normalmente, así que la balanza está equilibrada y esos pequeños ataques de absurdez no cuentan.

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  11. Que estoy sensiblona, hombre...no me hagas estas cosas....!!!
    Cuánto te lo mereces, ayyyy mi Peeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!! ^^

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  12. Se me han caido las bragas solo de pensarlo! que bonito!

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  13. Jo que bonito me estoy enamorando hasta yo. Ays me alegro muchísimo. Te lo mereces

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  14. Qué bonito!! Los hombres así, sí valen la pena! Enhorabuena!!!
    Saludos.

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