viernes, 12 de abril de 2013

Buenas noches

Ojalá estuvieras aquí, y me ayudaras a levantarme del sofá, que me tiene atrapada bajo esta manta. Sería como si nada, te irías a lavar los dientes sabiendo que voy a seguirte porque te seguiría al fin del mundo si hace falta, y más cuando no hace falta ir al fin del mundo, solo a tu cama, a nuestra cama. Me lavaría los dientes mucho menos perezosa de lo que voy a hacerlo ahora que no está la promesa de tu cuerpo caliente esperándome bajo las mantas. Me cepillaría el pelo, me haría un moño muy feo y te haría un pase de modelos de pijama desconjuntado, disfrutando de tu sonrisa y de nuestra alegría compartida. Prepararía mi vaso de agua, que solo preparo si duermo contigo porque las costumbres se pegan, encendería mi lamparilla de noche, me sentiría al borde de la cama para colocarlo todo de manera que no pueda tirarlo durante la noche y con algo de suerte disfrutaría en ese momento de una caricia en mi espalda. Por fin decidiría que he saboreado el momento lo suficiente y me metería en la cama, a tu lado, bajo tu consuelo, sobre tu brazo. Levantaría tu camiseta, metería mis manos debajo, te quejarías, me reiría. Y hablaríamos de cosas, pondría voz de tontita, me aprovecharía. Y tú me dejarías porque aprovecharnos el uno del otro es nuestro único deber.

7 comentarios:

  1. No dejes que te atrape el sofá y olvida el deber de aprovecharte de él.
    Besazo

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  2. Ois....
    lo mejor que te puedo desear es que no se rompa eso tan bonito. Ni por distancia ni por nada.
    Es lindo leer cosas tan simples que tienen tanta profundidad.

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