lunes, 3 de junio de 2013

Una de resplandior

El otro día fuí al endocrina para hablar de Purrucu. Iba sin cita porque la endocrina considera a Purrucu de vital importancia, sobre todo tras descubrir que quería dominar el mundo.

En fin, que al llegar allí descubrí que en la sala de espera estaban una monja y una vieja (la llamaremos vieja simpática) esperando su cita. Tan tranquilas ellas con sus holas, sus prontos, sus revistas variadas, poniéndose al día con lo más selecto de la sociedad. Yo me senté enfrente de ellas, saqué mi kindle y me puse a leer, sabiendo que aquello iba para rato largo peludo, porque si algo le gusta a mi endocrina, es pegarse el palique con otras señoras de su quinta. A mí me despacha rápido siempre...será que le caigo mal? Le caerá mal Purrucu? Bueno, allí estabamos las tres en perfecta armonía hasta que se abrió la puerta de la calle y entró una tercera vieja (la llamaremos vieja hdp). La vieja hdp caminaba leeeeeento, con pasos hostiles y cara de estar mentalmente perturbada. Yo pensé "jo, esta tiene el tiroides hecho mierda, porque ese caminar es como de estar muy muy muy bajita de ánimos". Cuando llegó a donde estabamos se sentó a mi lado haciendo muchos aspavientos, como para dejar claro que había llegado. Cosa que era muy obvia porque era de esas personas que irradian odio aunque estén calladas y te dan como miedo, porque estás todo el rato esperando una colleja sin que hagas nada. Por supuesto había como mil sitios libres pero eligió sentarse al ladito mío. Que estaba enfrente de la monja y la vieja simpática. Soltó el bolso y se quedó mirando con la boca abierta en un rictus de mucho asco, a lo que yo pensaba que era el infinito. Pasó un rato. Pasó otro rato. Y de repente habló. Despacio su boca se abrió, con una cuidada pausa dramática que hizo que dejaramos kindles, holas y prontos y esperaramos ansiosas su declaración.

- ...Una monja.

Nos miramos las tres.

- ...Pfffff.

Nos volvimos a mirar, flipando.

- No vamos a salir de aquí en la vida.

La monja la miraba con cara de WTF. Yo pensaba en mi resplandior. La vieja simpático se atrevió a responder.

- No, lo que hay dentro es una señora normal.

Ajá. Bien jugado. La monja dijo:

- Yo si que soy monja.
- Es que cuando entra una monja se pone a hablar y a hablar y a hablar y no termina nunca. Porque ella es como de una congregación o algo de eso y no para.

La monja, angelito de dios (nunca mejor dicho) era un encanto e intentó excusarse toda jovial y sonriente ella:

- Ah, lo dice por eso! No mujer, si todo depende de la persona, sabe? Porque yo a veces he venido y había gente dentro y he tenido que esperar muchísimo. Por ejemplo si alguien viene por primera vez, sabe? Porque ella se pega un rato para saber lo que tienes, pesarte, medirte, hacerte pruebas, averiguar que te pasa....sabe? Pero no tiene nada que ver con las monjas!! A mí por ejemplo a veces me despacha muy ráp...
- Mira - llamando por teléfono, pasando de la monja EN SU CARETO- que aquí hay una monja. Si, y ya sabes como se pone ella con las monjas.  Si, muy pesada. Entonces estoy pensando que me da tiempo a ir al ambulatorio mientras. Si, ven a buscarme.

Y así, sin despedirse ni nada, coge y se va, refunfuñando como si las monjas le hubieran robado todo lo hermoso que hay en esta vida, que quizá era íntima de Sor María o algo, vete tú a saber.

- Es que aquí se sabe cuando se entra pero no cuando se sale... (la vieja simpática intentando quitar hierro al asunto)

Total que entra la monja a consulta y la muy perraca se pega lo más grande, la cabrona. Luego pasa la vieja simpática y cuando yo ya estaba pensando que por fin iba a poder entrar con Purrucu vuelvo a sentir esa tensión demoniaca en mi cogote y esos pasos lentos y pesados. SHIT. La vieja hdp vuelve a sentarse a mi lado a pesar de que la sala está VACÍA y de que estoy leyendo concentrada.

- Lo que hay dentro es una monja?
- JODER QUE OBSESIÓN CON LAS MONJAS, AMIGA No.
-...
-...
- Dijo algo de por qué no estaba yo aquí?
- Ajam, alguien está enamorada y celosilla? No.

Se abre la puerta de la consulta y aparece la endocrina:

- Purrucu, pasa. Jo, estás asoplada.

No, encima me insulta a mí la tia.

9 comentarios:

  1. Buah, hace tiempo que no me cruzo con ninguna vieja hdp... (no mentarla ayudaba xDDD)

    ResponderEliminar
  2. ¿Qué es Purrucu? ¿Qué es asoplada?

    Aun sin entender ambos conceptos, chiquitas risas! jajajajajajajaja

    ResponderEliminar
  3. Joder con la vieja hdp! Normal que tenga que ir al endocrino, ese odio interno no debe ser muy sano, no... O.o

    ResponderEliminar
  4. jajaja, pobre Purrucu... pobre Pe... Hay muchas viejas HDP, debe ser que se avinagran con la edad.

    ResponderEliminar
  5. Yo ya sé, yo ya sé!! :-D

    Anyway, me he reído, desde luego xD

    ResponderEliminar
  6. Asoplada? Hablas palabras guanches.
    Ya sabes tu que tengo debilidad con las personas mayores, y gracias al karma nunca me he cruzado con una vieja hdp. Esa suerte he tenido.

    ResponderEliminar
  7. Jajajajaj!! Lo que me he reído yo sola. Cómo te comprendo.... Besos y se te echa de menos!

    ResponderEliminar
  8. xD Cuando ha preguntado al final si lo que había dentro era una monja, casi me da algo. Ays qué risa.

    ResponderEliminar